Canal 13, terrorismo mediático y doctrina de shock

Luksic-canal-13-e1291918433417La noche del día de ayer, a sólo horas de haber ocurrido el atentado en el acceso del metro Escuela Militar que dejó 14 heridos, entre ellos una mujer de 64 años que hacia aseo en un local de comida rápida, el canal de televisión chileno Canal 13, perteneciente al oligopolio de la familia Luksic difundió un reportaje que llevó por título «Los efectos económicos que deja el ataque terrorista» aludiendo a que “los inversionistas se irán de Chile por la inseguridad” en que nos deja este nuevo atentado.

La periodista responsable de la nota planteó que el bombazo además de generar miedo también hace que los capitales financieros internacionales disminuyan sus inversiones de largo plazo en nuestro país, por ser Chile un país menos seguro. Ricardo Mewes, presidente de la Cámara Nacional de Comercio sentenció “este tipo de actos como el ocurrido hoy afecta a la inversión”.

Luego el mismo canal asocia a la Confech yAl Movimiento Estudiantil con el bombazo, a través del reportaje titulado Radiografía a los colectivos estudiantiles. Este sostiene la tesis que “los encapuchados son parte de corrientes contiguas a los colectivos estudiantiles, que buscan otra vía para hacerse escuchar”, mostrando la existencia de grupos al interior de tres liceos emblemáticos como lo son el Barros Arana, Barros Borgonoño e Instituto Nacional.

Además el reportaje hace alusión a que la actual presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) Melissa Sepulveda, quien ha jugado un rol protagónico en el debate de la actual reforma educacional, es militante de una de estas corrientes, el Frente de Estudiantes Libertarios (FEL).

Para finalizar la periodista cierra la nota diciendo que “estos anarquistas hoy están en el ojo de todas las pesquisas por las explosiones en las estaciones Los Domínicos y Escuela Militar”.

Los anteriores reportajes fueron contiguos a la cobertura del atentado, lo que da cuenta que estas notas además de informar tenían como objetivo que el caos, el miedo y la confusión se asocie inconscientemente al movimiento estudiantil y la reforma educacional así como también se aprovechó de exponer eventuales efectos en la economía como presión ante la discusión sobre reforma tributaria.

En este sentido los medios de comunicación oligopólicos condujeron una campaña de shock mediático que lo que busca es lograr que los efectos del bombazo no sean sólo generar un clima de inseguridad para reforzar los mecanismos de represión e inteligencia, sino también sirva para frenar y desmovilizar a una ciudadanía que cada día se empodera más exigiendo reformas de fondo como las que se debaten en el parlamento actualmente.

Tan repudiable como el bombazo es como la derecha política, económica y comunicacional intenta sacar provecho del estado de shock de la gente. Esta degeneración comunicacional es parte de la naturaleza misma de los medios de comunicación organizados en forma de oligopolio y reflejo de la inevitable concentración capitalista que sufre nuestro país.

Esto nos plantea un gran desafío y es la necesidad de potenciar la comunicación social a través de medios alternativos y redes sociales con el objeto de mantenernos alertas ante distintas estrategias comunicacionales que lo que buscan es dejar a la sociedad en estado de shock y desorientación.

Chile vive tiempos difíciles, la derecha en su conjunto está ocupando todas sus herramientas para generar confusión, el llamado entonces es a tener claridad y no perder el sur.

“Lo que nos mantiene orientados, alertas y a salvo del shock es nuestra historia”. Naomi Klein

“Si no estás prevenido ante los medios de comunicación te harán amar al opresor y odiar al oprimido” Malcom X

Eduardo Hernández Navarro
El Ciudadano