¿Cuáles son los cinco mayores paraísos fiscales del mundo?

La magnitud de las filtraciones sobre sociedades opacas gestionadas por el bufete Mossack Fonseca en Panamá ha mostrado la globalidad de la red de sus clientes. Asimismo, ha revelado que un bufete con sede en Panamá puede llegar a gestionar sociedades ocultas más allá del país centroamericano, y que esto es solo una parte del negocio de las firmas offshore en el mundo.

En junio de 2015 la Unión Europea publicó una lista negra de paraísos fiscales, en la que figuraban 30 países o territorios considerados como no cooperativos en materia de lucha contra el fraude y la evasión fiscal.

Dos años antes, la OCDE y el G-20 se habían comprometido a “tomar medidas contra las jurisdicciones no cooperativas, incluidos los paraísos fiscales”. Sin embargo, los países que facilitan la vida a evasores fiscales y blanqueadores de dinero no se han reducido. Estos son los países que el lobby estadounidense Red por Justicia Fiscal, una coalición independiente de activistas que lucha contra la evasión de impuestos, indica como los más proclives a ocultar el dinero que llega desde el exterior.

Islas Caimán

Según el ranking elaborado por Red por Justicia Fiscal, conocido como Financial Secrecy Index, las Islas Caimán son el quinto paraíso fiscal, con activos bancarios estimados en 1,4 trillones de dólares (datos de junio de 2014); más de 11.000 fondos de inversión; 200 bancos y más de 140 compañías fiduciarias.

Los servicios financieros representan más de la mitad del PIB del país, señalan desde la Red por Justicia Fiscal.

Singapur

En 2014 superó a Tokio como mayor centro financiero de Asia, segundo en el mundo solo por detrás de Londres y Nueva York. Singapur se ha convertido en un importante centro de gestión de capitales, con 1,4 trillones de dólares en activo (datos de 2013).

De acuerdo con la firma de consultoría Boston Consulting Group, en 2015 se gestionó en el país asiático una octava parte de la riqueza global. El FMI estima que más del 95% de todos los bancos comerciales en Singapur son filiales de bancos extranjeros, lo que revela, según la Red por Justicia Fiscal, la extrema dependencia extranjera del país. Además, The Economist Intelligence Unit –la unidad de negocios independiente dentro del grupo The Economist– la sitúa como la urbe con coste de vida más elevado del mundo.

Estados Unidos

Estados Unidos ocupa el tercer lugar en ranking de paraísos fiscales fichados por la coalición de activistas. Su posición se debe a su alta garantía de secreto bancario y al hecho que representa una quinta parte del mercado mundial de servicios financieros offshore.

En una reciente investigación, la agencia Bloomberg ha mostrado cómo las firmas fiduciarias de estados como Nevada, Wyoming o Dakota del Sur trabajan para atraer a los ciudadanos más ricos y así trasladen sus cuentas corrientes desde las Bahamas o las Islas Vírgenes Británicas a Estados Unidos. La agencia cifró el flujo que entra en Estados Unidos para ser ocultado o blanqueado entre 1,6 billones y 1,9 billones de dólares.

Hong Kong

Hong Kong destaca en el ranking de paraísos fiscales de Red por Justicia Fiscal por su elevado indice de garantía de secreto sobre capitales. Se trata, según el lobby, de uno de los paraísos fiscales que más ha crecido en los últimos años, con una gestión fiduciaria de 2,1 trillones de dólares hasta abril de 2015, y más de 350 millones de dólares en activos de banca privada.

En la misma línea, según diversos informes, el más destacado el de The Economist Intelligence Unit, Hong Kong es la tercera ciudad más cara del mundo.

Suiza

“Suiza es el padrino de los paraísos fiscales”, reza la ficha elaborada por Red por Justicia Fiscal. En septiembre de 2015, el país alojaba 6,5 trillones de dólares en activos gestionados por otras firmas, de entre los cuales un 51% se originó en el extranjero.

El país helvético es líder mundial en la gestión de fondos provenientes desde el exterior. Según Deloitte, en 2014 Suiza
fue también el líder mundial con 2,04 billones de dólares en activos, de los que más de la mitad provenían de países europeos.