Meritocracia chilena ABC1: Perpetuidad de privilegios

El Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz sostiene en El precio de la desigualdad” que el 90% de los niños que nacen pobres mueren pobres, por más esfuerzo o mérito que hagan. Como contrapartida, el 90% de los chicos que nacen ricos mueren ricos, independientemente de que hagan mérito para ello o no.

Siguiendo a Stiglitz, la desigualdad se perpetúa desde la guardería hasta la universidad debido a que:


En Chile el apellido tiene un poder predictivo relevante en los ingresos. La estratificación social es persistente. En otras palabras, hay una cierta movilidad social, pero con techo.

Las personas no han ido a institutos que les preparan para entrar a universidades de elites, y no han ido porque antes no fueron a los colegios adecuados. Y no fueron a esos colegios porque antes no fueron a preescolar y tampoco a las guarderías necesarias. Todo esto está relacionado con la segregación geográfica, y lo irónico de la llamada meritocracia es que se basa en que la gente adquiera las competencias necesarias para tener éxito en esa meritocracia, y los padres ricos pueden dar grandes ventajas a sus hijos.

De acuerdo a la economista Andrea Repetto (2012), en Chile el apellido tiene un poder predictivo relevante en los ingresos. La estratificación social es persistente. En otras palabras, hay una cierta movilidad social, pero con techo.

El estudio “Desigualdad, segregación y resultados educacionales” (2014) del Centro de Estudios Públicos (CEP), realizó un cruce entre los datos de remuneraciones promedio y puntajes SIMCE según la estación del metro en que se viva, encontrando estrechas correlaciones entre el lugar donde se vive, el grupo socioeconómico y resultados académicos.

La meritocracia que no considera el contexto social como condicionante del esfuerzo de cada persona para alcanzar sus objetivos, logra en definitiva la consolidación del statu quo, paralizando la movilidad social.

Según la socióloga francesa y docente de la Universidad de Chile, Emmanuelle Barozet, con el golpe militar de 1973 y la posterior dictadura, el neoliberalismo consagró el ideal del esfuerzo individual como forma de conseguir privilegios. No obstante, de acuerdo a Bazoret, “La meritocracia es una ilusión en muchas partes en el mundo. Si uno ve a la gente de la parte baja de la escala social, esa gente puede esforzarse lo que quiera, y no siempre conseguirá lo mismo que a los que les ha ido bien”.

El doctor en sociología Matías Cociña señala que:

-Un sistema meritocrático tiene el problema de que tiende a generar escenarios en que los ganadores se llevan todos los premios.

-Una sociedad organizada en torno a la idea de meritocracia corre el riesgo de erosionar las bases democráticas de la convivencia. En The rise of Meritocracy, el protagonista expresa “hoy francamente reconocemos que la democracia no puede ser nada más que un anhelo, y tenemos un gobierno no tanto del pueblo, sino de las personas más inteligentes; no una aristocracia de nacimiento; no una plutocracia de la riqueza; sino una verdadera meritocracia del talento”.

Christopher Hayes resume la Ley de hierro de la meritocracia: “La desigualdad generada por un sistema meritocrático crecerá lo suficiente como para trastocar los mecanismos de movilidad. La desigualdad de resultados hace imposible la igualdad de oportunidades”.

Para finalizar, y pensando que la educación formal puede generar cierta movilidad social ascendente, ¿Cuánto cuesta estudiar en colegios top que obtienen los mejores puntajes PSU?

– Cambridge: el costo de la matrícula del estudiante que ingresa a kinder es de $281.000 y la cuota de incorporación es de $616.258.

-Cordillera y Tabancura: matrícula de $401.920. Cuota de incorporación para un estudiante de kinder es de $2.441.522. La mensualidad se eleva a los $314.569.

-Itahue de Chiguayante: matrícula cercana a los 289.000 pesos. Cuota de incorporación de un niño que ingresa a kinder es de $509.083 pesos. La mensualidad por diez meses tiene un costo de 289.373 mil pesos.

-Albamar: la colegiatura mensual es de $241.444 al igual que la matrícula. La cuota de incorporación se elevaría a $1.205.172.

– Grange School: cuota de incorporación asciende a los $4.823.044, a lo que hay que sumar $133.900 pesos más por concepto de gasto administrativo de admisiones. La matrícula es de $321.536 y la mensualidad alcanza los $626.995. En total, el gasto por incorporar a un niño en kinder es de $11.414.156.

– Colegio Alemán de Concepción: el valor de la matrícula y la mensualidad es de $290.000, mientras que la cuota de incorporación asciende a $1.330.000.

-La Girouette: cuota de incorporación de $1.607.681 y matrícula de $203.000. La mensualidad para quienes quieran ingresar a sus hijos en prekinder es de $302.100, mientras que la colegiatura en  3º y 4º año de enseñanza media alcanzaría los $445.400 mensuales.

Lincoln Internacional Academy: cuota de incorporación de $3.215.528 y matrícula cercana a los $322.000. En tanto, la colegiatura asciende a los a más de 396 mil pesos mensuales.