17 mitos, verdades y semi-verdades de la Educación en Finlandia

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Todo el mundo admira la educación finlandesa. Sus excelentes resultados PISA (aunque ya no están en la cúspide del ranking) son lo que más llamó la atención en un principio. Hace algunos años se ha hecho más y más popular y se ha especulado sobre cuáles son las claves para lograr tener la que muchos/as dicen “la mejor educación del mundo. Muchas listas del tipo “ __ razones por las que Finlandia tiene la mejor educación” que buscan concientizar sobre la posibilidad de tener una educación distinta, más equitativa y con los estudiantes como centro.
     Viviendo en Finlandia, estudiando en una universidad y observando clases en un colegio, me he podido dar cuenta de lo distinto que es vivir este sistema a leer esas listas varias que circulan por internet. Así que tomé varias páginas, algunos comentarios que he escuchado muchas veces y me propuse ponerlos a prueba desde mi experiencia (conste que es mi experiencia, puede que no sea así siempre).
Mi sala de clases
Mi sala de clases
1. La educación es gratuita: Verdad con un toque de semi-verdad.
Pero gran parte de los niños/as (aproximadamente el 50%) va al jardín infantil o forma parte de un “family day care” antes de entrar a la educación obligatoria, a los 6 años. Esto no es gratuito, pero sí existen tramos de pagos según los ingresos de las familias, que pueden llegar hasta un costo cero.
Luego, la educación es gratuita desde el año de pre-primaria (6 años) hasta la universidad, incluyendo masters y doctorados. Incluso los extranjeros estudian gratis.
2. Nadie va al colegio antes de los siete años: Verdad.
El nivel de pre-primaria, al que los niños asisten a los 6 años, puede encontrarse en el mismo edificio que los colegios, pero se hacen un alto énfasis en que NO es colegio. Se procura no escolarizar el nivel y priorizar el desarrollo integral, la interacción, el juego y el aprendizaje de habilidades que usarán en un futuro.
El colegio, con la educación primaria, comienza a los 7 años. Recién a esta edad se comienza a enseñar a leer y escribir, por ejemplo.
3. El colegio comienza después de las 10 AM: Mito.
El colegio al que yo asisto comienza la mayoría de sus clases a las 8:15. Sin embargo, muchas de las primeras clases son opcionales o para ciertos grupos del curso, por lo que la mayoría de los estudiantes no entra todos los días a las 8:15 de la mañana.
Lo que sí es muy relevante, es que las clases no terminan tarde. Por ejemplo, en mi curso, primero básico, los niños no salen nunca más tarde que las 13:15 (incluyendo el almuerzo entremedio) y algunos días salen más temprano.
4. Es muy difícil ser profesor/a y solo los/as mejores estudiantes logran entrar a estudiar pedagogía: Verdad.
Sí, es verdad. Menos de un 10% de los postulantes a pedagogía logra ser aceptado/a. Lo distinto es que la selección no se basa en un test estandarizado donde se condensan todos los contenidos supuestamente aprendidos en 4 años. No, porque en Finlandia se confía en que si te graduaste del colegio, aprendiste. En vez de eso, se realiza un examen de alternativas para el que se publican semanas antes lecturas que serán evaluadas. Luego de seleccionar por esta vía, viene una segunda etapa de entrevistas, test psicológicos, etc.
5. No se usa uniforme: Verdad.
No hay mucho que decir al respecto. No se busca uniformar sino promover los talentos y capacidades de cada estudiante.
6. No hay pruebas: Mito.
Sí las hay, de hecho pude presenciar una yo misma. PERO el sistema de educación finlandés busca calificar lo menos posible por esta vía, con un gran foco en la evaluación formativa, la auto y co evaluación y el trabajo de proceso.
Además, las notas no importan tanto aquí (sí como información, no como un simple número), por lo que los estudiantes no rinden pruebas pensando que el mundo se va a acabar o que los van castigar.
7. No existen los colegios privados: Mito. 
Sí existen, pero son pocos (70 en todo el país) y es muy difícil poner un colegio privado, ya que se requiere de un permiso especial del Ministerio de Educación. Además, no existen porque sean “mejores” que los públicos, sino porque apuntan a aspectos alternativos, siendo los más comunes los colegios confesionales y los colegios Waldorf.
Y son gratuitos también (reciben donaciones y también financiamiento del gobierno). En Finlandia está prohibido cobrar a los padres en los colegios.
8. No se selecciona los estudiantes ni se los expulsa del colegio: Verdad. 
Nada más que decir, no es nada complejo ni difícil. Solo se trata de no pedirte nada para poder entrar y mantenerte en el colegio.
9. En cada sala hay al menos dos profesores: Semi-verdad.
En mi sala hay solo una profesora “oficial”, pero como el colegio es un colegio de formación de profesores, casi siempre hay alguna practicante ayudando o haciendo la clase.
En todo caso, son pocos estudiantes por sala (usualmente alrededor de 20) y suelen ser muy autónomos.
10. Todos/as aprenden lo mismo, sin importar dónde vivan o de dónde vengan: Semi-verdad. 
Aquí el principal objetivo es entregar educación para todos y todas. Y se cumple: todos/as tienen el derecho garantizado de asistir a escuelas gratuitas, públicas y de calidad.
Sin embargo, pueden ir al número 17 para entender por qué no todos/as aprenden lo mismo.
11. No se divide a los estudiantes en diferentes clases según capacidades: Semi-verdad. 
Como dije en el punto anterior, se busca dar las misma oportunidades a todos/as y los colegios suelen ser inclusivos. Se evalúa y acompaña constantemente a los estudiantes para, desde el principio, atender sus distintas necesidades junto a un equipo multidisciplinario.
No obstante, en mi curso, por ejemplo, se hacen clases de Finés para todos/as pero también hay algunas en que se dividen por grupos de lectores y no lectores. La idea es atender a sus necesidades y poder llevar un proceso más cercano (con menos niños en cada grupo), para a fin de año lograr que todos alcancen el nivel esperado.
12. El ambiente es relajado, los estudiantes pueden sentarse cómo quieran y dónde quieran:Semi-verdad.
Si hay algo que destacaría de mi sensación al observar clases aquí es lo relajado que es el ambiente. Solo se trata de aprender y disfrutar, de ser. Pero eso no quiere decir que sea todo tan distinto: los niños sí tienen asientos y no pueden pararse y sentarse en cualquier lugar (aunque hay momentos varios en que sí).
13. Los profesores no son evaluados: Semi-verdad.
No son evaluados por agentes externos. Sus sueldos no dependen de portafolios o de resultados en pruebas estandarizadas (que de hecho no existen en la educación básica).
Sí son evaluados por sus propios estudiantes y siempre se están evaluando a sí mismos/as, reflexionando sobre su enseñanza.
14. Hay mucho tiempo de recreo: Verdad. 
No solo eso, aquí las clases son de 45 minutos y luego de cada una de ellas hay recreos de 15 minutos (en el almuerzo son 45 minutos). Eso sin contar que las jornadas escolares son cortas.
15. Está permitido hablar en clases y de hecho, se promueve: Verdad. 
Y los estudiantes saben auto-regularse en la mayoría de los casos. Las clases se tratan de interactuar, de decir lo que piensan, de expresar sus aprendizajes.
16. Los profesores son ampliamente valorados por la sociedad: Semi-verdad.
La educación en Finlandia es en general valorada por sus habitantes, los profesores como parte de ello. Además, son considerados profesionales expertos en educación, tanto en el ámbito teórico como práctico. Se les considera en cambios curriculares y de políticas educacionales como los actores más relevantes a la hora de dar opiniones y participar de la toma de decisiones.
Sin embargo, los sueldos de los profesores, aunque bastante altos comparados con Chile, están por debajo del promedio en relación a otras profesiones. Podría ser aún mejor.
17. Los distritos, escuelas y profesores tienen libertad sobre cómo implementar y adaptar el curriculum: Verdad. 
El sistema se basa en la confianza. El curriculum nacional es adaptado en cada distrito y municipalidad, luego en las escuelas y, finalmente, por los/as profesores/as. El curriculum no es prescriptivo sino descriptivo (y además es bastante breve, en comparación con el de Chile).
Por último, los estudiantes tienen muchas posibilidades de escoger clases, desde la educación básica, aumentando hacia la educación secundaria.
        Espero haberles dado una perspectiva renovada de esta maravillosa educación. La verdad es que palabras faltan para poder expresar la increíble forma en que funciona la cultura educativa aquí. Definitivamente el “éxito” de este sistema no se reduce a este listado, así que trataré de compartir más aprendizajes sobre él. También me gustaría recalcar que los finlandeses/as, en especial quienes están el campo de la educación, son muy críticos consigo mismos y creen que aún hay muchos aspectos por mejorar, por lo que no diría que todo aquí es perfecto. Por eso mismo, ahora están pasando por una reforma curricular que busca hacer de la educación un proceso más holísitico y multicultural. Tal vez ese mismo sentido de saber que pueden hacerlo aún mejor, más centrado en los estudiantes, más inclusivo y menos normativo, es lo que los ha llevado a tener esa educación.