20 frases para recordar a Julio Cortázar

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screen-shot-2014-08-26-at-10-25-26-amHoy se celebran 100 años del nacimiento de un ícono de la literatura universal, Julio Florencio Cortázar, mejor conocido como Julio Cortázar.

El escritor y traductor, nacido en Bruselas e hijo de padres argentinos, fue un personaje de suma importancia literaria que contribuyó en la difusión de obras latinoamericanas, convirtiéndose en parte fundamental del Boom latinoamericano.

Tanto cuentos, como poesía, novelas y crónica, además de fotografía, fueron parte del arte que compartía en sus múltiples formas.

Sin duda una de sus obras más célebres y recordadas a nivel mundial es “Rayuela», novela que modifica la forma rutinaria de lectura y que dio un vuelco innovador y único a la forma de comprender un libro.

Cortázar quien fue gran admirador de Edgar Allan Poe, incluso tradujo la mayor parte de su obra, y dejó un legado que aviva día con día el amor en todas sus formas.

Aquí te dejamos algunas de sus mas geniales Frases:

 

Me basta mirarte para saber que con vos me voy a empapar el alma

 

“Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte”

 

Fui una letra de tango para tu indiferente melodía

 

Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará”

 

¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo que la felicidad no es más que uno de los juegos de la ilusión?

 

Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo”

 

Lo que me gusta de tu boca es la lengua. Lo que me gusta de tu lengua es la palabra

 

En realidad las cosas verdaderamente difíciles son todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento

 

Cada vez iré sintiendo menos y recordando más

 

«No renuncio a nada, simplemente hago lo que puedo para que las cosas me renuncien a mí»

 

. «Todo dura siempre un poco más de lo que debería»

 

Hay ausencias que representan un verdadero triunfo.

 

Si te caes te levanto y sino me acuesto contigo.

 

Fui una letra de tango para tu indiferente melodía.

 

Hasta lo inesperado acaba en costumbre cuando se ha aprendido a soportar.

 

Ahora pasa que las tortugas son grandes admiradoras de la velocidad, como es natural. Las esperanzas lo saben, y no se preocupan. Los famas lo saben, y se burlan. Los cronopios lo saben, y cada vez que encuentran una tortuga, sacan la caja de tizas de colores y sobre la redonda pizarra de la tortuga dibujan una golondrina.

 

Nada era difícil una vez decidido, un tren nocturno, un primer barco, otro barco viejo y sucio, la escala en Rynos, la negociación interminable con el capitán de la falúa, la noche en el puente, pegado a las estrellas, el sabor de anís y del carnero, el amanecer entre las islas.

 

Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma»

 

¿Qué clase de paseo va a ser éste si me basta mirarte para saber que con vos me voy a empapar el alma, que se me va a meter el agua por el pescuezo y que los cafés olerán a humedad y casi seguro habrá una mosca en el vaso de vino?

 

Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos

 

Para qué volver sobre el hecho sabido de que cuanto más se parece un libro a una pipa de opio más satisfecho queda el chino que lo fuma, dispuesto a lo sumo a discutir la calidad del opio pero no sus efectos letárgicos.

 

La cultura es el ejercicio profundo de la identidad»

 

Lo que me gusta es escribir y cuando termino es como cuando uno se va dejando resbalar de lado después del goce, viene el sueño y al otro día ya hay otras cosas que te golpean en la ventana, escribir es eso, abrirles los postigos y que entren.

 

Cada uno por su lado, la hidropesía se cura con paciencia, mierda y soledad

 

Como si se pudiera elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio.

 

Cómo cansa ser todo el tiempo uno mismo

 

Nos queríamos en una dialéctica de imán y limadura, de ataque y defensa, de pelota y pared

 

Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, lo atás con ayuda de las palabras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo”.

 

Y pensábamos en esa cosa increíble que habíamos leído, que un pez solo en una pecera se entristece y entonces basta ponerle un espejo y el pez vuelve a estar contento