Chilenos honrados, militares corruptos, carabineros ladrones

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Son ese segmento de la sociedad que no hace nada fuera del desfile para el 19 de septiembre con banda de música.

El paso militar por nuestra historia hasta los tiempos actuales está marcada por actuaciones criminales donde lo fundamental ha sido la defensa de los intereses de los grandes grupos económicos, y también, en defensa de los capitales extranjeros por el cual recibieron/reciben cantidades considerables de dineros provenientes del Departamento de Estado norteamericano y de la CIA, así que de patriotas….nada.

Chileno honrado es un maestro rural que enseña a leer a los hijos de campesinos o de chilenos que habitan en alejadas regiones de nuestra patria allá por los canales del sur, olvidados por el centrismo. Poco valor también les otorgan los partidos políticos y los que gobiernan, ningún maestro ha logrado ser ministro de educación existiendo en ellos los profundos valores que toda sociedad requiere para ser mejor, más humana y construida a escala humana.

Honrados son los pescadores artesanales contra quienes la ley se ha ensañado al existir un artilugio ilegal de pesca, que favorece a siete familias dueñas del mar chileno, regalas por el parlamento.

El último responsable de la Nueva Mayoría y militante socialista dejó en evidencia que mientras trabajaba esta cartera recibía dinero de las empresas pesqueras, presentó su renuncia al cargo sin devolver absolutamente ningún peso que le regalaron las empresas pesqueras para favorecerlos.

Gente sana son los chilenos que viven al borde de la miseria extrema y que no logran concretar sus derechos fundamentales. Chile con educación privatizada, clasista y enajenante. Con un sistema de salud manejado por verdaderos carteles empresariales, al cual el Estado regala millones y millones. Las AFP existen y condenan a seguir siendo pobres cuando viejos y son los dueños de estas las que ponen las reglas de juego acatado a ciegas por el gobierno despreciando a los millones que salen a la calle para exigir un sistema solidario y a escala humana.

Panaderos, pirquineros, vendedores ambulantes, feriantes, vendedores de sopaipillas, actores, músicos, ese es el Chile honrado, los que no dan boletas ni facturas falsas, los que sobreviven de su esfuerzo personal cuando del otro lado, la gorra, el uniforme, la luma y la bala, viven y gozan de buena salud con el amparo de los gobiernos y la falsa ceguera de los ministros de defensa nacional, doblemente protegidos, como si hubieran ganado una guerra la semana pasada.

Sabemos que todos los gobiernos desde 1990 han negociado con las Fuerzas Armadas, hasta el día de hoy los militares se niegan a entregar las fichas de la DINA/CNI lo que posibilitaría conocer a los responsables/culpables de las miles de desapariciones y asesinatos en esos tiempos de plomo cuando la vida era un blanco móvil. La concertación les regaló un hotel para que puedan cumplir condenas por los crímenes cometidos.

Fue la Nueva Mayoría quien nombró a Cheire en la presidencia del SERVEL,  un ex comandante en jefe del ejército acusado de haber aplicado tortura a detenidos en un regimiento… se le cree el torturado

Desde 1990 se ha rebajado y negado la justa demanda de justicia exigida por los familiares para no enlodar/encarcelar a esos cuantos miles de uniformados y cumplir lo que le prometieron/negociaron con Pinochet. No les importó el violento dolor que provoca recordar a familiares asesinados a palos y enterrados bajo montañas de cal.

Corruptos hay en los cuarteles militares, generales, comandantes y coroneles en toda y a lo largo de la patria que ellos valientemente sostienen defender, mientras en sus lustrosas oficinas se reparten millones y millones de pesos que pertenecen a todos los chilenos.

En este país cuando se compra un tanque hay en el alto general que recibe una coima, cuando se compra un submarino, un almirante recibe también sus miles de dólares, cuando se compra un avión de segunda clase y refaccionado hay un general aguilucho que recibe también un cañonazo de dólares en su billetera.

Y están ellos, CARABINEROS DE CHILE, los de orden y patria, hoy una institución hundida en una profunda crisis moral y ética, una cáfila de oficiales ladrones, el verde uniforme a la altura de Al Capone actuando con absoluta impunidad y por largos años, sin que los gobiernos de Piñera, Bachellet y los anteriores no pudieron descubrir ese largo listado de robos de dineros fiscales que eran visitas constantes a La Moneda.

El actual Director General de Carabineros que en sus tiempos de joven y valiente oficial apaleaba a estudiantes, estaba enterado y conocía todo lo que sucedía entre la oficialidad bastante tiempo antes de que un país entero se informara que eran una pandilla de delincuentes. Chile un país en que los uniformes caminan con patente de corso, verdaderos piratas de las arcas fiscales, unos asaltantes de los caminos y cuatreros.

Flavio Echevarría, general de orden y patria preso por ladrón, recibe mensualmente su pensión que llega a la friolera de $ 3.000.000 mensual y que recibirá además una indemnización de $ 150.000.000 presentó su hoja de retiro antes de que fuera formalizado, así puede sostener irreprochable conducta anterior… no todos son iguales frente a la ley.

Chilenos honrados existen, lo que sucede es que aquello implica ser explotados bajo las condiciones que impone un modelo ignominioso, aplaudido, justificado y sostenido desde la extrema derecha hasta los comunistas.

El 50% de los trabajadores chilenos gana menos de $ 350.000 y 7 de cada 10 trabajadores menos de $ 500.000 líquidos. La diferencia entre un salario mínimo y el de un parlamentario es de 29 veces, sin incluir coimas, fondos reservados, viáticos y dinero fresco entregado por el parlamento para gastos personales, incluso la bencina de sus autos. El 69,7 % de los trabajadores que laboran en la patria gana menos de $ 500.000.

El problema de lo que sucede al interior de los cuarteles, actualmente convertidas en verdaderas guaridas, es dar comienzo a un debate nacional de qué hacer y de cómo deben ser formadas las Fuerzas Armadas, siendo lo principal un real proceso democratizador, donde pueda el hijo de un panadero llegar ser general y no un privilegio para la clase dominante. El derecho concedido para defender la patria debe estar igualado en derechos al de un funcionario público. Deben estar sujetos al mismo sistema previsional de todos los chilenos, no como del que actualmente son beneficiados con millonarios privilegios.