Científicos lo confirman: se cierra el agujero en la capa de ozono en el Ártico

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Hoy en día la capa de ozono se está sanando y estoy hay que celebrarlo. El escudo natural de la Tierra ha registrado un cierre del agujero que se encontraba en el Ártico. A pesar de todo, es un gran esfuerzo que ha hecho la humanidad.

Este agujero, que fue descubierto por los científicos del Servicio Copérnico de Monitoreo Atmósferico. Lo que había catalogado como el orificio más que existe en la historia de la atmósfera sobre el hemisferio norte, se encuentra cerrado

El hoyo, tenía una medida de al menos 1 millón de km2 y había sido descubierto aproximadamente hace 1 mes. Siendo el resultado de algunas condiciones climáticas poco usuales en el Ártico.

Agujero en la capa de ozono

Sin embargo, expertos creen que este agujero se originó gracias a los altos niveles de aire frío, los cuales quedaron atrapados durante diversas semanas, generando un vórtice polar.

Por lo que, la presión de este aire helado abrió poco a poco un verdadero escape en la atmósfera.

Los expertos estiman que el cierre de este agujero se originó gracias a la ola de calor registrada en el Ártico hace aproximadamente 1 semana atrás. Donde la temperatura superó los 20°C.

“Este agujero fue básicamente un síntoma del gran problema del agotamiento del ozono, y se cerró debido a los ciclos anuales locales, no a una curación a largo plazo. Pero hay esperanza, la capa de ozono se está curando, pero lentamente”, dijo CAMS.

Todo comienza desde la Antártida

Los orificios en la capa de ozono dependerán a corto plazo de las actividades humanas. Así que, las emisiones de gases pueden ir adelgazando dicha capa, dejándola más sensible a fenómenos climáticos.

Si se considera todo un éxito la reconstrucción de la capa de ozono, es una señal de que todo se encontrará bajo control. Pero, la realidad es que tenemos que encargarnos de poder ayudar a que otro orificio se reconstruya, “el agujero de la Antártida”.

Aunque el polo del hemisferio sur necesita un poco de cooperación. Dicho hoyo ha permanecido abierto en la Antártida alrededor de 35 años, con señales muy lentas de recuperación.

Un tamaño varía año tras año, desde que se aplicó la prohibición del empleo de  clorofluorocarbonos en el año 1996 y otros productos químico que se han ido observando para poder tener un cambio considerable.

En la actualidad, se pude celebrar que nuestro planeta aún reúne las condiciones que se necesitan para poder evitar esa fuga en el hemisferio norte. Aunque, si sabemos que el disminuir nuestro uso de químicos ayudará a que año tras año esta capa de ozono pueda recuperarse.

Pero ¿por qué no actuar cuando exista un verdadero cambio en el lado sur?