Cuando las puntas se unen por desesperación

Spread the love

marcha-723x364Es lamentable que luego de una acalorada discusión nacional sobre la reforma educacional, uno deba acostarse leyendo una invitación a movilizarse contra una reforma que no viene – supuestamente – a cambiar nada del modelo educacional imperante. Más cuando proviene de un sector que, humildemente creo, ha quedado off-side de la discusión. Peor aún, es despertar al día siguiente y encontrarse con la portada de un medio de comunicación escrito, dirigido a un segmento claramente definido de la población, que aboga y representa los manotazos de ciegos de una derecha desesperada por defender sus intereses y su modelo, y que también ha sido incapaz de estar a la altura de la discusión política que el país necesita y clama.

Sería uno necio si creyera que con los cambios obtenidos estos últimos días, se obtuvo y se concretó la tan anhelada idea de educación que soñamos. Es muy acertado afirmar que falta mucho por avanzar para generar un proyecto educativo transformador, con mirada de futuro que sea la piedra angular en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria. Pero también parece ser de una miopía crónica el no entender que los pasos dados estas últimas semanas significan un gran avance, principalmente en lo político, al quebrantar las trabas impuestas por la dictadura.
¿Es imperante hoy en día seguir movilizados? Pues sí, por supuesto que sí, pero principalmente para seguir avanzando y definiendo triunfos concretos para la gran mayoría de la población. Triunfos para ese 90% de chilenos y chilenas que no ostentan de grandes riquezas y que cada día claman por una sociedad más justa. Es necesario movilizarse para seguir profundizando las reformas que este país necesita e ir disputando cada día los espacios que fueron usurpados por los sectores que con la dictadura se aseguraron, esa derecha que hoy, más incómoda que nunca, está utilizando todas sus artimañas y recursos para desinformar y generar un pánico irreal – y por supuesto irresponsable – en la población.

No me cabe ninguna duda de que a la derecha chilena, aquellos que detentan el poder político y económico, le incomodan y aborrecen las reformas que se están llevando a cabo en nuestro país ya que se le está despojando, o más bien se está reconquistando, lo que alguna vez estuvo a manos del estado y fue de altísima calidad y prestigio. No cabe duda que a la derecha chilena le molesta que hablemos de educación gratuita y fin al lucro – demanda que emanó y se construyó desde las movilizaciones estudiantiles iniciadas el 2011 y que hoy vemos más apagadas que nunca – ya que se está combatiendo un negocio que financió árboles genealógicos completos de familias poderosas de nuestro país. Tampoco cabe ninguna duda que este mismo sector político-económico le moleste que se hable y se avance en fortalecer la educación pública, ya que va en contra de toda concepción ideológica en la cual han estado sumergidos y formados durante años, en donde se busca debilitar al Estado y fortalecer el mercado.

Pero de lo que no me logro convencer es que exista un sector político – que estuvo en las calles el 2011 reclamando y exigiendo educación pública, de calidad, democrática, gratuita y sin lucro – que esté hoy en esa misma vereda reclamando que esta reforma solo viene a fortalecer el mercado. No logro comprender que este mismo sector político, movilizado en algún momento, reclame y berrée que no ha sido incluido en la discusión que se ha llevado a cabo, cuando fueron ellos mismos los que en algún momento se aislaron y más aún no lograron, por presión social, situarse en una posición estratégica en la discusión y elaboración de los proyectos. No logro comprender que luego de aislarte de las discusiones y procesos políticos, seas incapaz de visualizar los avances concretos que se han obtenido. Más aun, me cuesta entender que, en momentos que la derecha ha mostrado sus “garras” para defender sus sitiales de privilegio, tengamos a un sector autodenominado de izquierda elaborando discursos, a nombre del pueblo, que a la larga parecen defender los mismos interés oscuros de aquellos que son responsables de las trabas autoritarias heredadas de la dictadura.

Es por esto que, a mi parecer, el llamado es muy simple; no caer en la desinformación y campaña de desprestigio y “terrorífica” contra-información que está generando la derecha chilena, ya que ésta solo busca defender sus intereses y su posición de comodidad que este sistema le ha entregado. Como también no contribuir a un discurso pseudamente crítico – que a la larga es desmovilizador y autocomplaciente – de criticar los avances que se han logrado el día de hoy, ya que solo logran colaborar con ese sector acomodado y que hoy está desesperado para que no le quiten sus tan anhelados privilegios. No debemos caer en una alianza de dos puntas que no deberían juntarse, pero que al parecer cada día se acercan más. Por último, seguir movilizados – y con más fuerza – para seguir avanzando en construir una sociedad más justa e igualitaria para todos y todas.

Guillermo Petersen Núñez

Sociólogo Universidad de Concepción

Ex Presidente Federación de Estudiantes Universidad de Concepción (FEC) 2011