EEUU y Francia experimentan con paneles de Solar Roadways y Colas

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carretera-solarAlgunas carreteras reciben los rayos del sol durante el 90% de las horas del día, circunstancia que ha animado a algunas compañías –cada vez más-  de Europa y Estados Unidos a experimentar con la construcción de carreteras solares. De hecho, los proyectos de carreteras solares están despertando tanto interés en algunos rincones del mundo, que algunos prometen, incluso,  que los coches eléctricos podrán recargarse mientras se desplazan.

Holanda construyó la primera carretera solar, un carril bici, en 2014. Francia anunció un movimiento más audaz en enero, según el cual, durante los próximos cinco años, prevé instalar 1.000 kilómetros de carreteras solares, diseñadas para suministrar energía a cinco millones de personas. En estos momento se están haciendo las primeras pruebas piloto.

Incluso España se ha apuntado a esta nueva tendencia. OTEM2000 y la Universidad de las Islas Baleares (UIB) ha puesto en marcha la instalación de un primer tramo piloto de carril bici solar que se está llevando a cabo en el campus universitario, dentro del Proyecto SmartUIB. Dicha actuación se realiza con cofinanciación del PO FEDER 2014-2020 de las Islas Baleares y del Govern Balear.

Pero eso no es todo. La compañía alemana Solmove pretende llevar los paneles solares a las carreteras alemanas, y la compañía Solar Roadways, con sede en Idaho, ha entrado en tres rondas de financiación del gobierno de Estados Unidos y ha recibido 2 millones de dólares en capital riesgo para poner a prueba su tecnología.

Los Brusaw, cofundadores de SolarRoadways, experimentan con los paneles hexagonales en el aparcamiento de su casa.
Los Brusaw, cofundadores de SolarRoadways, experimentan con los paneles hexagonales en el aparcamiento de su casa.

“Tenemos clientes interesados de los 50 estados y de la mayoría de países del mundo”, dice Julie Brusaw, quien cofundó Solar Roadways con su marido, el ingenieroScott Brusaw. Dice que antes de dar el salto a la carretera, están poniendo a prueba sus paneles en áreas no críticas tales como estacionamientos, pasillos, y el propio camino de su casa.

“Estamos en conversaciones sobre algunos proyectos muy interesantes,” dice ella, señalando al Departamento de Transporte de Missouri, que quiere instalar los paneles en una zona de descanso de la icónica Ruta 66. La pareja dice que sus paneles de vidrio templado ofrecen una tracción similar al asfalto, soportan el peso de semi-camiones, incluyen LEDs para la señalización y contienen elementos de calentamiento para derretir la nieve y el hielo.

¿Podrían los paneles solares realmente ser el pavimento de las carreteras del futuro? Los desarrolladores ven un sinfín de posibilidades, pero los escépticos plantean dudas sobre los costes, la eficiencia y la durabilidad.

“Simplemente colocamos nuestros paneles solares sobre un pavimento existente,” diceJean-Luc Gautier, inventor de la tecnología Wattway que la filial del grupo Bouhigues, Colas, está poniendo a prueba en Francia bajo el programa  Vendée Energies Nouvelles antes de que su capa de silicio policristalino se aplique  a las carreteras.

El pavimento solar Wattsway, de Colas, se aplica directamente sobre el asfalto..
El pavimento solar Wattway, de Colas, se aplica directamente sobre el asfalto..

“La gran cantidad de superficie que cada país dedica a las carreteras es enorme”, escriben los Brusaw en su página web . “Permitir que este espacio se habilite como una planta solar podría tener consecuencias muy positivas en la batalla para frenar el cambio climático.” Ellos estiman que si se cubrieran de paneles solares las carreteras de EEUU, se podría producir el triple de la electricidad que consume el país.

Además, dicen que sus paneles podrían cargar los vehículos eléctricos. Con suficientes carreteras solares y coches con el equipo adecuado (para recoger la energía de las placas de inducción en la carretera), incluso las baterías se podrían cargar mientras los coches se desplazan.

El desafío de los costes

“En teoría, las carreteras solares fotovoltaicas suenan muy bien, pero el problema es el coste”, dice Mark Jacobson, profesor de ingeniería en la Universidad de Stanford que ha promovido un plan para que EEUU se alimente sólo con energía renovable.

“Aparte de polvo del camino, del efecto de los neumáticos y los tubos de escape de los coches diésel, el tráfico continuo sobre los paneles reducirá su producción solar”, dice Jacobson, añadiendo que probablemente sufrirán más desgaste y necesitarán más reparaciones que oros paneles solares.

También dice que, si bien no requieren los costes de adquisición de tierras como las plantas de energía solar, sus paneles no se pueden girar para una exposición solar óptima, por lo que no se espera que una carretera solar sea capaz de competir en precio, aunque “tengo la esperanza de que lo hará”, dijo a National Geographic.

“La instalación de energía fotovoltaica en las carreteras parece una idea tonta al principio”, dice un informe de la consultora IDTechEx. “Una mirada más cercana revela que la mayoría de los problemas se superan con facilidad e incluso la pobre eficiencia, ya que la electricidad local tiene usos viables.”

Hasta el momento, la pista solar de Holanda ha tenido una gran aceptación popular. En su primer año, 300.000 motos y ciclomotores montaban el tramo inicial de 70 metros que conecta dos suburbios de Amsterdam. Las autoridades dicen que el SolarRoad produjo el año pasado más energía  de la esperada, lo suficiente para alimentar tres hogares. Está hecha de células solares de silicio cristalino, revestidas de cemento y cubiertas con una capa translúcida de vidrio templado.

Prototipos reales del panel SR3, de Solar Roadways.
Prototipos reales del panel SR3, de Solar Roadways.

En EEUU, Solar Roadways ha recibido más de 1,5 millones del Departamento de Transporte (DOT) durante los últimos seis años para desarrollar y probar sus paneles en forma de hexágonos. “Una de las deficiencias que Solar Roadways  no ha resuelto todavía es el proceso de fabricación”, dijeron dos funcionarios del DOT en diciembre, advirtiendo de que las células solares están hechas a mano y por lo tanto son “muy costosas” de producir. Julie Bursaw dice que el último prototipo de la compañía, el SR3, es menos costoso de producir, es un 25% más eficiente -tienen un tercio más de potencia con la misma superficie, y más fácil de instalar.

Los funcionarios del DOT, Michael Trentacoste y Robert C. Johns, dicen que la agencia ha recibido “una gran cantidad de información positiva” sobre el proyecto. De hecho, el vídeo promocional (ver vídeo) ha tenido ya más 21 millones de visitas en YouTube. Debido a que los paneles pueden derretir la nieve o evitar que el agua se congele, incluso con altos costes, dicen que la innovación “aún podría ser útil en áreas más pequeñas, tales como estacionamientos, aceras, calzadas y carriles para bicicletas”.