El Desafío de Avanzar a una Medición de la Pobreza Multidimensional

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En nuestro país el ministerio encargado de entregarnos los indicadores de pobreza es el MDS (Ministerio de Desarrollo Social), esto a través de la encuesta CASEN (Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional).  En rigor, lo que buscan estas mediciones es saber el porcentaje de población que es capaz de satisfacer las necesidades básicas, considerando para ello el ingreso monetario per cápita del hogar, ya que este se comparará contra la línea de la pobreza extrema y pobreza. Otro instrumento que necesitamos para este ejercicio es Canasta Básica de Alimentos (CBA) puesto que un hogar está en situación de extrema pobreza si su ingreso por persona es inferior al ingreso mínimo establecido para satisfacer las necesidades nutricionales, esto es, el valor de una CBA en un periodo determinado.  Con estos dos elementos solo nos falta el “factor a multiplicar”, conocido como coeficiente de “Orshansky” y acá debemos hacer una distinción, ya que cambia entre zonas urbanas y rurales.  Para zona urbana será 2 y para zona rural 1.75 de nuestra CBA.medicion-pobreza-en-chile-620x330

Entonces ¿cuánto es el costo de la CBA? A Marzo del 2014, $ 40.002. Para seguir con el ejercicio, debemos tomar el ingreso monetario per cápita del hogar, o sea “por cabeza” de cada integrante de la familia.  Si estos ingresos son menores de $ 40.002 pertenece al grupo denominado línea de pobreza extrema; si el ingreso per cápita supera la cifra ya indicada pero no los $ 80.004 pertenece a línea de pobreza, fuera de esto increíblemente se considera “no pobres”.

Claramente algo no está bien. Debemos  modernizar las políticas oficiales de medición de pobreza, considerando, por ejemplo la CBA en cuanto a su composición fue hecha en 1988, y aún cuando los precios sean actuales la canasta tiene 26 años. A medida que un país avanza hacia el desarrollo, debe avanzar a su vez en un sistema de medición de pobreza que manifieste una realidad lo más especifica posible e identificar las carencias en dimensiones sociales distintas del ingreso, ya que existe un grupo de familias que tienen problemas que no solo pasa por el ingreso, sino también educación incompleta, acceso a la salud, barrios inseguros o viviendas en mal estado.

Los grandes desafíos son avanzar a una medición de la pobreza multidimensional, considerando no solo el factor ingresos, sino también otros señalados precedentemente, y en conjunto, elevar la línea de la pobreza a ingresos más altos. Con estos cambios, en Chile aumentamos la exigencia a las políticas sociales respecto a su contribución a la reducción de la pobreza, y lograremos que nuestras políticas públicas en educación, salud, vivienda y otros, tengan un mayor monitoreo en cuanto a sus metas y resultados.  La medida multidimensional de la pobreza permitirá mostrar la heterogeneidad de la población con carencias, lo que debiera incidir en diseñar políticas públicas específicas según las necesidades de los distintos grupos poblacionales.