El estatus de la profesión docente

En una encuesta de opinión en Finlandia el año 2008[1], preguntaron a las personas entre 15 y 74 años ¿cuál era la profesión ideal de su pareja? Los resultados fueron muy interesantes. Los hombres respondieron que la profesión ideal de su pareja era profesora, después de eso venían las profesiones de enfermería, medicina y arquitectura. Las mujeres dijeron que la profesión ideal de su pareja era medicina, veterinaria en primer y segundo lugar respectivamente y, en tercer lugar, profesor.

evaluacion

Si se hiciera esta encuesta en Chile muy probablemente los resultados estarían muy lejos de los que exhibe un país como Finlandia. La docencia en Chile, en general, no es una actividad prestigiada como parece serlo en ese país nórdico ¿Tiene esto alguna relación con la calidad de la educación? ¿Es necesario que la docencia sea una actividad prestigiada?

Para tener buenos profesores se requiere de buenas universidades y buenos alumnos de pedagogía. Pero, no sólo eso, también se requiere de colegios gestionados con excelencia y muy buenas condiciones de trabajo para las personas que trabajan en el sector. En todo caso, como lo plantean Mourshed, M., Chinezi, C., & Barber, M., en el denominado Informe McKinsey de 2010: “La calidad de un sistema educativo no puede ser mejor que la de sus profesores”.

¿Es posible cambiar esta situación en Chile? Sabemos que la calidad de la docencia debe mejorar significativamente para conseguir una mejor calidad de la educación. Pues, hasta el momento, el tema docente es uno de los caminos más recurridos por los críticos de la reforma y también de los más echado de menos, por los no tan críticos y los que apoyan la reforma, en estos primeros meses del nuevo gobierno.

La posibilidad de mejorar la calidad de la educación depende radicalmente del mejoramiento de la calidad de los profesores. Esto quiere decir que puede haber buena infraestructura, mucho software y computadores, buena gestión financiera, adecuados incentivos pecuniarios a los docentes, menor número de alumnos por sala de clases, etc. Pero si los profesores no dominan bien su disciplina y no cuentan con adecuadas estrategias didácticas y de gestión de aula, nada de lo anterior podrá impactar sobre los aprendizajes de los alumnos. Dicho de otra forma, el componente calidad de los profesores, está dentro de lo que se denomina una condición necesaria.

Lo bello, y a su vez lo interesante, de la experiencia de Finlandia esto fue entendido por la sociedad ya hace 40 años, lo que permitió que el cambio educativo fuese emprendido como una política de Estado. Así, la mezcla virtuosa de la formación de profesores de calidad junto con el mejoramiento significativo de las condiciones de trabajo docente han provocado que el estatus y el prestigio del ser profesor produzca un genuino interés de parte de los estudiantes de secundaria por seguir la carrera de pedagogía. Esto se observa en que hay un gran interés por ingresar a la carrera de pedagogía (10 postulantes por cada vacante) y la mayoría provienen del 20% de mejor rendimiento en la secundaria.

¿Cuáles son las condiciones de trabajo necesarias de mejorar para conseguir el interés de los mejores estudiantes de enseñanza media para estudiar pedagogía?

Para comenzar es necesario reconocer en la política educativa que ser profesor es ser un Profesional, ¿Qué quiere decir esto? ¿Qué es ser Profesional?

Gyarmati, Ortuzar y Cereceda en el libro denominado “El Nuevo Profesor Secundario” (1971), planteaban que una profesión es una actividad reconocida socialmente para: prestar un servicio caracterizado como esencial; por parte de una persona con exclusividad para entregarlo; con autonomía ocupacional; al interior de una cultura profesional de servicio público; de alto prestigio y con un buen nivel de remuneraciones.  Así cuando se habla de Desarrollo Profesional Docente, se está hablando del desarrollo de estrategias para realzar el carácter profesional de esta labor docente, lo que significa abordar una discusión que involucre los siguientes ámbitos:

  • Empoderar a los profesores en su rol de prestadores exclusivos de un servicio altamente necesario para la sociedad chilena. No
    es cualquier servicio sino que una profesión que se adquiere en la Universidad, no es un título que se adquiere por correo.
  • Entregar de una significativa mayor autonomía de la labor del profesor tanto individual como grupal. No es un instrucción para saber obedecer, es una profesión para desarrollar la creatividad para atender a un grupo humano exigente en la sala de clases, para innovar descubriendo estrategias adecuadas a las necesidades de aprendizajes de los estudiantes.
  • Revitalizar una cultura del profesorado. Donde se trabaja en equipos de pares, se discute, se discierne, se aprende junto con los otros maestros, se propone a los directivos y jefes de UTP, se acuerda, se evalúa, se apoya a los demás, se entrena a los jóvenes y también se aprende de ellos
  • Reconstruir el prestigio del profesor. En base al mejoramiento de todo el sistema de trabajo en los colegios, con los padres y apoderados. Que sea obvio y reconocido que la profesión docente es una de las profesiones más complejas.
  • Priorizar un aumento sustantivo de las remuneraciones de los  de profesores. Para todos quienes lleguen a ser profesor. Para que las personas que ingresen a la docencia permanezcan ojalá toda su vida laboral haciendo clases y no abandonen la profesión en beneficios de otros sectores.

Usando una metáfora, se requiere que la sociedad vea y piense a los profesores como parte del “grupo de los elegidos”, los profesionales, a quienes se les encarga la formación de los hijos de la nación. Así, la tarea será crear escenarios en donde se pueda recuperar el prestigio de la labor docente y cambiar radicalmente las condiciones de trabajo de los profesores. Los cambios educativos que la reforma del actual Gobierno pretende alcanzar sólo se harán viables si se inicia un proceso de desarrollo profesional docente profundo y suficientemente convincente que altere los elementos en la dirección señalada previamente.

¡Esta es una visión a tener presente en las tareas que se vienen por delante para la reforma educativa! El prestigio de la Profesión Docente debiese cruzar todos y cada uno de los elementos que definirán la Nueva Carrera Docente.

[1]     Estudio citado por Pasi Sahlberg, en “The Finnish Lessons. What can the world learn from educational change in Finland?” Teacher Colleges Press, New York-London, 2011.

osvaldo jara

Master en Economia
Doctor (c) Educación