Estudiante con necesidades educativas lidera su centro de alumnos

Spread the love

El Centro Educativo Florida de Valparaíso reúne cursos para niños con y sin necesidades educativas especiales, fortaleciendo la educación en diversidad. En sus últimas elecciones de centro de alumnos, Getro Avendaño, del curso especial básico, fue elegido presidente. Una señal de que estos jóvenes son reconocidos por sus pares como legítimos iguales.

foto.amez1_

“Veía cómo sacaban los votos, al principio sólo eran para las otras listas, pero después salían puros votos para nosotros. Salía uno y otro y otro y otro. Ahí dije, ya ganamos”, recuerda Getro Avendaño, 15 años, estudiante de educación especial básica en el Centro Educativo Florida de Valparaíso. Getro es el primer estudiante diagnosticado con Necesidades Educativas Especiales (NEE) en ser escogido presidente de su centro de alumnos, en toda la historia del colegio.

Hace unas semanas, en esta escuela básica se organizaron las elecciones de Centro de Estudiantes, como ya es una costumbre anual. Con el apoyo de Andrea Romero, profesora del taller de formación ciudadana, se levantaron cuatro listas, una de ellas formada por estudiantes de un curso especial, liderada por Getro.

“Propusimos que íbamos a hacer una radio, para escuchar música en el recreo, una liga de fútbol femenina y varias cosas buenas. De a poquito se va cumpliendo todo, como presidente obviamente voy a cumplir”, asegura Getro. Fue esta convicción y estas propuestas las que sedujeron a los demás estudiantes. El triunfo es todo un hito en un colegio que apuesta por la inclusión, porque los niños y niñas con y sin necesidades educativas especiales aprendan juntos.

Diversidad e inclusión

En términos técnicos, las Necesidades Educativas Especiales (NEE) pueden clasificarse en dos tipos: transitorias (que incluye el Trastorno Específico del Lenguaje y las Dificultades Específicas del Aprendizaje, entre otras) y permanentes, (que incluye, por ejemplo, trastornos de visión o auditivas, así como discapacidades intelectuales). Este último es el caso de Getro.

En los colegios públicos, se integra a los niños que presentan NEE transitorias y algunas permanentes. En otros casos, cuando los requerimientos ameritan otros cuidados, estos jóvenes estudian en escuelas especiales, separándose de sus otros compañeros. Lo que brinda “diferente cobertura educativa para diferentes necesidades”, según Karin Riquelme, asesora del Centro de Liderazgo Educativo de Educación 2020 y especialista en educación inclusiva.

Una separación que plantea un gran desafío para la inclusión. “Si bien el decreto 170 ha permitido que más niños y jóvenes con NEE reciban atención especializada en un contexto inclusivo, es triste que aún existan cursos o colegios segregados”, agrega Riquelme.

El Centro Educativo Florida es un caso particular. Aquí ambos mundos coexisten, es uno de los sólo dos colegios de Valparaíso que integran la educación especial y regular. En los recreos, los estudiantes se reúnen en el patio central de la escuela, sin distinciones. Cuando suena la campana, cada uno entra a su respectiva clase. Así, todos conviven, a la vez que reciben las atenciones educativas que necesitan.

Legítimos otros

Esa es la motivación de la directora Suany Bruna, hacer de su colegio un lugar de encuentro. Por eso celebra que las elecciones las haya ganado un curso básico de enseñanza especial. “Lo más bonito es que la lista fue escogida por alumnos que no tienen necesidades educativas especiales y que encontraron atractiva la propuesta”, explica.

Lo mismo destaca Catalina Estévez, investigadora de Política Educativa de Educación 2020. “Si bien hay muchos temas pendientes en la educación especial, esta iniciativa refleja un cambio de pensamiento de los compañeros al reconocer a los niños del curso especial como legítimos otros en derechos y opiniones. Es bonito que no los vean como niños impedidos, sino como pares”.

Algo que el presidente tiene muy claro. Cuando le preguntan cuál es el legado que espera de su mandato, Getro Avendaño no lo duda, también apuesta porque la legitimidad permanezca en el tiempo: “El legado que me gustaría dejar es que después otros compañeros de mi curso también puedan ganar las elecciones”.