El importante yacimiento de gas natural frente a las costas de la Isla Guafo

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Además de la biodiversidad del territorio, hay una concentración del hidrato de gas en un 10%, “lo que podrían explotar en un futuro, pero nosotros abogamos por el cuidado del medioambiente”, dice la oceanógrafa Lucía Villar, especialista en recursos minerales y energéticos de los fondos marinos.

“Activistas indignados por la isla sagrada chilena que está a la venta por 20 millones de dólares” fue el titular que el diario británico The Guardian publicó el pasado 18 de septiembre, causando inmediatas reacciones en medios de comunicación del país y en redes sociales, especialmente desde ambientalistas e indígenas.

La noticia se refería a la Isla Guafo, ubicada al sur del archipiélago de Chiloé, en el sur de Chile, territorio que fue puesto a la venta a través de un anuncio que estuvo disponible en el sitio de la empresa Private Islands Inc. “Con más de 44 millas de costa, que alberga una diversa flora y fauna. Solo un faro, única construcción humana del territorio, permanece bajo el liderazgo de la Armada de Chile”, indicaba parte de la publicidad.

“Estamos pidiendo al Gobierno que considere regresar la isla”, señaló al periódico inglés Cristian Chiguay, lonko (autoridad ancestral mapuche)de once comunidades mapuche-lafquenches (gente del mar) de Quillón, pues consideran la isla parte de la tierra ancestral del pueblo mapuche.

La Isla Guafo también es un punto clave de la biodiversidad, debido a que “el territorio alberga la mayor colonia de pardelas del mundo, una colonia de lobos finos australes, una población reproductora de nutrias marinas en peligro de extinción y pingüinos de Magallanes. Por el lado de la flora, el área también alberga una especie rara de árbol de Congonilla”, consignó también el medio alemán Deutsche Welle.

Además de la biodiversidad que representa Guafo, frente a sus costas se encuentra un gran reservorio o yacimiento de hidratos de metano, los cuales comenzaron a ser estudiados 1988 en el primer crucero geofísico que se hizo en Chile como parte de un proyecto de ENAP.

“Fue la primera vez que se obtuvieron perfiles con el método de sísmica de reflexión en un área tan extensa -desde Valparaíso hasta la península de Taitao- esto quiere decir que se saca una especie de radiografía del fondo marino”, comenta la investigadora Lucía Villar Muñoz.

INTERFERENCIA conversó con Lucía Villar, quien es oceanógrafa de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, doctora en Ciencias Naturales de la Universidad de Kiel y el Instituto GEOMAR en Alemania. Además, es una de las autoras del estudio Estimación de hidratos de gas y gas libre a partir del análisis sísmico costa afuera de la isla de Chiloé (Chile), publicado en la revista científica Andean Geology en 2016.

Lucía Villar, quien actualmente es investigadora del Centro de Investigación San Ignacio de Huinay informa que los hidratos en Chile están localizados en la costa afuera del margen del Océano Pacífico entre Valparaíso y la Patagonia austral (33°-57°S).

“Los hidratos de gas son sólidos cristalinos muy similar en apariencia al hielo, pero constituido por moléculas de gas, principalmente metano altamente concentrado, rodeadas por una malla de moléculas de agua. Se podría decir que es hielo que contiene gas. Para que se forme el hidrato se necesitan cuatro componentes: agua, altas presiones, bajas temperaturas y una fuente de metano. Todos estos ‘ingredientes’ están presentes en los sedimentos marinos. El gas metano es el mismo gas que utilizamos para cocinar o calefaccionar nuestros hogares, es una fuente de energía más limpia que el petróleo y en las últimas décadas está siendo vista por varios países -por ejemplo Japón y China- como un potente recurso energético”, explica.

La oceanógrafa, que en sus estudios de postgrado se especializó en recursos minerales y energéticos de los fondos marinos, indica que a lo largo de todo Chile se han identificado áreas con altas concentraciones de metano. Además, junto al investigador Iván Vargas, realizaron la estimación de metano en la Patagonia, la cual “rompe récords mundiales de concentración al tener una capa muy espesa de hidrato bajo el fondo marino. Se estima que en esa región hay 30 trillones de metros cúbicos de gas metano atrapados en los sedimentos marinos. Cantidad que podría abastecer la matriz de gas natural de todos los chilenos por décadas”, reflexiona la investigadora del Centro de Investigación San Ignacio de Huinay.

 

¿Qué pasa en Isla Guafo?

Luego de la estimación en la Patagonia, Lucía Villar junto a Iván Vargas, comenzaron a enfocar sus estudios en lugares que denominaron “íconos”. Uno de ellos, “es donde está una de las mejores líneas sísmicas, porque se puede ver bien el reflector, dentro de esas líneas está la que pasa justo entre Isla Guafo y Chiloé”.

“Ahí se determinó que está concentrado el hidrato de gas en un 10% y eso es bastante, de hecho desde el 10% para arriba significaría que lo podrían explotar en un futuro, pero nosotros abogamos por el cuidado del medioambiente. La zona también es catalogada como un HotSpot de Biodiversidad, tanto marina como terrestre”, dice la oceanógrafa.

Lucía Villar también aclara que debido a que Chile importa la mayoría de su presupuesto de gas, “el descubrimiento de este nuevo recurso abre una nueva ventana para la economía nacional. Sin embargo, los hidratos son también relevantes para las investigaciones geocientíficas, porque a los hidratos pueden desestabilizarse por cambios de presión o temperatura de los sedimentos que lo contienen, lo que resulta en la liberación de metano al medio marino. Si el metano logra escapar desde los sedimentos y entra al océano, o inclusive que sale a la atmósfera, podría actuar como una amenaza medioambiental y como un gran riesgo geológico”.

 

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Metro cúbico de hidrato en el fondo marino, equivale a 164 m3 de gas metano + 0.8 m3 de agua. Imagen de la investigación de Lucía Villar.

Metro cúbico de hidrato en el fondo marino, equivale a 164 m3 de gas metano + 0.8 m3 de agua. Imagen de la investigación de Lucía Villar.

A su vez, explica que en la isla Guafo también se localiza en el área sur de la zona de ruptura del mega terremoto de Valdivia (9.5 m) en 1960 y muy cercana al epicentro del último terremoto de Chiloé en 2016 (7.6 m).

“¡En ambos terremotos la isla se elevó! El doctor Melnick (de la UACh) determinó que en 1960 la isla se elevó 4 metros y en 2016 cerca de 20 centímetros. Por lo tanto, es un área demasiado susceptible a cambios de presión, que podrían desestabilizar los hidratos y liberar el gas metano comprimido, tal como una olla a presión. Por otra parte, está la amenaza latente del cambio climático, que cada día aumenta la temperatura global, y donde tenemos a los océanos como un actor relevante”, aclara la investigadora.

Sobre este último punto, recalca que según el IPCC 2019 (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), es el océano el que absorbe una inmensa cantidad de energía térmica (>90%) atrapada en la atmósfera por los gases invernaderos. “Este aumento de temperatura en aguas someras -profundidades menores a 700 metros- pueden alterar las condiciones de estabilidad de los hidratos y si aumenta, aunque sea 1°C, la temperatura del fondo marino en estas áreas el gas metano comenzará a escapar”, concluye la doctora en Ciencias Naturales de la Universidad de Kiel.

Respecto a la intervención humana en la isla, señala que el tema de los hidratos de gas en Chile está aún en una etapa temprana, sobre todo en el zona sur, que es de difícil acceso debido a las condiciones meteorológicas.

“Con la información que se tiene hoy día, se ve más preocupante la invasión humana en el impacto sobre la biodiversidad que sobre el aspecto de los hidratos. Por este motivo, estamos evaluando un nuevo estudio en el área de la isla Guafo con el fin de verificar si con estos alzamientos tectónicos, provocados por los grandes terremotos, el gas metano se está liberando en la parte oeste de la isla, tal como ocurre en la isla Mocha, en donde las burbujas de metano ascienden por la columna de agua y se escapan a la atmósfera en inmensas cantidades”, reflexiona

¿Qué pasa si se libera el gas de los sedimentos?

La investigadora explica a INTERFERENCIA que si se libera el gas de los sedimentos a causa de un terremoto o por el calentamiento global, esto produciría consecuencias medioambientales, así como un riesgo geológico.

“Si el metano logra liberarse de su trampa cristalina por algún cambio en la presión o temperatura, se moverá a través de fallas o fracturas dentro de los sedimentos hasta llegar a la superficie del fondo marino. Si la profundidad es mayor a 700 metros, el metano se degrada en el agua marina, cambiando sus propiedades químicas (disminuyendo su pH, o sea se hará más ácida el agua de mar) y afectando toda la flora y fauna que habita en el océano. Si la profundidad es menor a 700 metros, entonces el metano podría incluso alcanzar la atmósfera y estaríamos ante un escenario fatal para el cambio climático, ya que el metano es 84 veces más potente que el CO2 (dióxido de carbono) para absorber esta energía térmica”.

Mientras que el riesgo geológico si ocurriese un terremoto, significaría la alteración de la presión de los sedimentos. “Esto podría causar deslizamientos submarinos, provocando una liberación masiva de metano al sistema océano y a la atmósfera. Los deslizamientos a su vez podrían generar tsunamis de gran magnitud afectando las ciudades cercanas a la costa. Existe evidencia de que esto ocurrió en el pasado -el deslizamiento de Storegga en Noruega- por lo que podría perfectamente ocurrir en el presente”, concluye la oceanógrafa.

Fuente: interferencia.cl