Habemos judío-chilenos en desacuerdo con políticas de Estado israelí

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coexist-620x415Las visiones de los judíos chilenos son heterogéneas, no existe una sola visión acerca del conflicto israelí-palestino.

No es fácil comentar acerca de este tema en específico, pues muchos judíos aún guardan distancias de lo que significa la emisión de sus opiniones. En Chile hay que reconocer, además, que la comunidad judía se aísla y mantiene ciertas precauciones, principalmente por lo que ha significado el antisemitismo.

Los judíos nos consideramos parte de una familia, de la misma progenie, miembros de un mismo pueblo, aunque nos encontremos repartidos por el mundo. Sin embargo, existe variedad en el resto de los judíos, no sólo de los chilenos, sino que también los de la diáspora. Esto se manifiesta en diversas dimensiones, entre ellas, la política. Es importante resaltar que ser judío no determina el ser de izquierda o de derecha, aunque sí exista en general una percepción (mejor dicho prejuicio de asociarlos a la derecha).

Es cierto que los judíos de derecha en realidad conforman un gran grupo dentro de la comunidad. Por su parte, durante los años ‘80, en Chile se forman movimientos de izquierda y hoy existe una juventud judío-chilena de izquierda organizada. La diversidad en las miradas políticas causa no sólo debates acerca de la realidad local chilena, pasando por el período de dictadura, al cual los judíos también sufrieron, sino que también a lo que ocurre en Medio Oriente, donde las tensiones se agudizan a partir del año 2000. Hoy, los judíos de izquierda toman una posición crítica frente a las políticas implementadas por el Estado de Israel y las relaciones que se trazan entre ellas y órganos israelíes oficiales se vuelven ásperas.

Otro factor, no menos importante es el religioso, el cual he visto no muchos comprenden. Hay personas judías conservadoras y que profesan la religión de acuerdo al Antiguo Testamento, pero también existen los judíos laicos, que solamente tienen un sentido de pertenencia a la historia que por generaciones ha vivido la comunidad judía universalmente.

Esta sensación también está en jóvenes judíos que he podido conocer provenientes de otros países del mundo.

Es necesario comprender que Israel significa el centralismo de toda la identidad judía, donde se ha generado un verdadero archivo y rescate de una cultura: las fechas funcionan de acuerdo al calendario judío, la lengua oficial es el hebreo y existe conservación de lo político así como lo espiritual, es más, Israel es considerado como un refugio para los judíos en caso de eventuales exilios. Tan importante llega a ser, que  realmente se generan fuertes lazos emocionales y de arraigo con este país, todos valores que te inculcan desde que eres niño. Es por esto, que el conflicto palestino-israelí es un tema sensible, no como para comentar en la cena del sábado.

Normalmente la postura que llega a tomarse entre miembros de la comunidad es la de “no importa el gobierno que esté a cargo, se debe defender Israel y su Estado independiente de cuáles sean sus alcances”, sin embargo las diferencias aparecen por parte de la izquierda contrarias a esta lógica, separándose de las organizaciones oficiales judío-chilenas, quienes proponen nuevas formas de comprender el judaísmo y el sionismo. Esto se repite en otros lugares del mundo.

Hace años existen varias organizaciones trabajando en lograr la paz en la región, conformadas tanto por israelíes como por palestinos. El problema reside en que para alcanzarla alguna de las partes tendrá que ceder, y esto es difícil dada la intransigente posición que el gobierno ha demostrado.

Hoy por hoy, Israel dista mucho de ser un país del cual podamos enorgullecernos, a pesar de que ostenten grandes avances en otras áreas, como en tecnología. Prácticas sobre todo en lo referente a Derechos Humanos empañan el motivo de orgullo que pudiésemos sentir.

Criticar a Israel y sus políticas no deben hacernos sentir que faltamos a nuestro rol como judíos, debemos mostrar altura de miras, disposición al diálogo y tolerancia a la diversidad de ideas y de las distintas visiones emerjan nuevas posturas, más abiertas y así llegar a acuerdos necesarios de forma urgente.