Hamás es una creación del Mosad

Spread the love

Gracias al Mosad, el «Instituto Israelí de Inteligencia y Tareas Especiales,» se le permitió a Hamás reforzar su presencia en los territorios ocupados. Mientras tanto, a los integrantes del Movimiento Fatah de Arafat por la Liberación Nacional, quienes representaban a la izquierda palestina, fueron sujetos a las formas más brutales de represión e intimidación. 

«Luchador de Hamás» con su tatuaje de la estrella de David.

No olvidemos que fue Israel, de hecho, el que creó Hamás. Según Zeev Sternell, historiador de la Universidad Hebrea de Jerusalén, «Israel pensaba que era un truco inteligente poner a los islamistas en contra de la Organización de la Liberación Palestina (OLP).». 

Ahmed Yassin, el líder espiritual del movimiento islamista en Palestina, volviendo de El Cairo en los años 70, estableció una ONG islamista. El Primer Ministro Golda Meir, vió esto como una oportunidad para contrarrestar el ascenso del movimiento Fatah de Arafat. Según el periódico israelí Koteret Rashit (octubre 1987):

«las asociaciones islamistas además de la universidad, habían sido apoyadas y animadas por las autoridades militares israelíes» encargados de la administración (civil) de la franja occidental y de Gaza. «Ellas [las asociaciones islamistas y la universidad] fueron autorizadas para recibir pagos desde el extranjero.»

Los islamistas montaron orfanatos y clínicas sanitarias, además de una red de colegios, talleres que creaban trabajo para las mujeres, además de un sistema de ayuda económica para los pobres. 

Y en 1978, crearon una «Universidad Islámica» en Gaza. «Las autoridades militares estaban convencidas de que estas actividades debilitarían a la OLP y las organizaciones izquierdistas en Gaza.» A finales de 1992, había 600 mezquitas en Gaza. Gracias a la agencia de inteligencia israelí, el Mosad (Instituto Israelí de Inteligencia y Tareas Especiales) , a los islamistas se les permitió que reforzaran su presencia en los territorios ocupados. Mientras tanto, los miembros de Fatah (Movimiento por la Liberación Nacional de Palestina) y la izquierda palestina fueron sujetos a las formas más brutales de represión. 

En 1984, Ahmed Yassin fue arrestado y condenado a doce años de carcel, después de que una colección de armas escondidas fuera descubierta. Pero un año más tarde, fue puesto en libertad y reanudó sus actividades. Y cuando la Intifada (‘alzamiento’) comenzó, en octubre del 1987, algo que sorprendió a los islamistas, el Jeque Yassin como respuesta creó Hamás (el Movimiento de Resistencia Islamista): «Dios es nuestro comienzo, el profeta nuestro modelo, el Corán nuestra constitución», declara el artículo 7 de los estatutos de la organización. 

Ahmed Yassin estaba en la cárcel cuando, los acuerdos de Oslo (Declaración de principios sobre el Autogobierno Intermedio) fueron firmados en septiembre del 1993. Hamás había rechazado a Oslo rotundamente. Pero en aquel entonces, el 70% de los palestinos había condenado los ataques sobre civiles israelíes. Yassin hizo todo lo que pudo para socavar los acuerdos de Oslo. Incluso antes de que falleciera el Primer Ministro Rabin, tenía el apoyo del Gobierno israelí. Éste último tenía muy pocas ganas de implementar el acuerdo de paz. 

Hamás entonces lanzó una cuidadosamente temporizada campaña de ataques contra civiles, un día antes de la reunión de los negociadores palestinos e israelíes, sobre el reconocimiento formal de Israel por el Consejo Nacional Palestino. Estos eventos fueron instrumentales en la formación de un Gobierno israelí derechista en las posteriores elecciones de mayo del 1996. 

De forma bastante inesperada, el Primer Ministro Netanyahu ordenó que el Jeque Ahmed Yassin fuera liberado de la cárcel («por motivos humanitarios») donde estaba cumpliendo una cadena perpetua. Mientras tanto, Netanyahu, junto con el Presidente Bill Clinton, estaba insistiendo a Arafat que controlara a Hamás. De hecho, Netanyahu sabía que podía depender, una vez más, de los islamistas para que sabotearan los acuerdos de Oslo. Peor aún: después de haber expulsado a Yassin a Jordán, el Primer Ministro Netanyahu permitió que volviera a Gaza, donde fue recibido como un héroe en octubre de 1997. 

Arafat estaba indefenso de cara a estos eventos. Además, como había apoyado a Saddam Hussein durante la guerra del golfo del 1991, (mientras Hamás se había mantenido cuidadosamente al margen), los Estados del golfo decidieron cortar su financiación de la Autoridad Palestina. Mientras tanto, entre febrero y abril del 1998, Jeque Ahmad Yassin pudo recaudar cientos de millones de dólares de esos mismos países. Se decía que el presupuesto de Hamás era superior al de la Autoridad Palestina. Estas nuevas fuentes de fondos ayudaron a que los islamistas prosiguieran con sus variadas actividades benéficas. Se estima que uno de cada tres palestinos recibe ayuda económica de Hamás. Y en este sentido, Israel no ha hecho nada para impedir el flujo de dinero hacia los territorios ocupados. 

Hamás había aumentado su fuerza a través de varios actos de sabotaje del movimiento por la paz, de una forma que era compatible con los intereses del Gobierno israelí. En su turno, éste buscó de varias formas, prevenir la aplicación de los acuerdos de Oslo. En otras palabras, Hamás estaba cumpliendo las funciones para las cuales fue originalmente creado: prevenir la creación de un Estado palestino. Y en este sentido, Hamás y Ariel Sharon, coinciden; están justamente en la misma onda.