La Encuesta CEP el Día Después: La Evidencia de la Manipulación

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Así, la encuesta CEP dejó a todos los políticos hablando de sus resultados, sin reparar en una incógnita. A diferencia de lo que había ocurrido en la encuesta de noviembre y diciembre de 2012 -la equivalente para la elección presidencial anterior-, el sondeo del Centro de Estudios Públicos no incluyó preguntas acerca de las primarias al interior de las coaliciones, ni tampoco una consulta directa sobre intención de voto.

El diputado independiente Pepe Auth, uno de los pocos en que reparó en ello, dijo que para él, la encuesta CEP fue «una decepción total»:

«De manera completamente inexplicable no hicieron lo que acostumbraban hacer todos los diciembre previo al año electoral, que es un verdadero escáner de la elección presidencial. En diciembre de 2012, en víspera del año de la elección de 2013, preguntaron por primarias en las dos coaliciones, preguntaron por hipótesis cerrada si venía Michelle Bachelet, con Bachelet, sin Bachelet con Claudio Orrego, con Ximena Rincón».

Agregó:

«Hubo 18 preguntas presidenciales ese año, lo mismo en la víspera de los años electorales presidenciales anteriores y ahora hicieron apenas dos preguntas presidenciales, las mismas que hacen las encuestas de todas las semanas. La pregunta obvia, que era la más dirimente: en la eventualidad de una segunda vuelta entre Piñera o Guillier, ¿por quién votaría usted? En la eventualidad de una segunda vuelta entre Piñera y Lagos, ¿por quién votaría usted?.

No entiendo por qué el CEP decidió no hacer lo que ha hecho siempre. Con esto, el sondeo terminó aportando lo mismo que Cadem y bastante menos que Adimark, porque la CEP tiene una fotografía del mes de noviembre.

En cambio, la que acaba de hacer Adimark está bastante más actualizada. Entonces, lo que uno esperaba de la CEP, que siempre lo había dado, es una radiografía más profunda y más detallada. Por alguna inexplicable razón, no lo hicieron. Solo confirman lo que ya sabemos por las otras encuestas, que Guillier se disparó, que Lagos no ha crecido ningún miligramo desde que tomó la decisión de saltar al ruedo y que, al revés, su valoración positiva ha descendido significativamente».

El CEP señaló que fue su Comité de Opinión Pública el que tomó la decisión:

“Para simular adecuadamente un escenario de primarias nos parece necesario especificar la lista de candidatos de cada sector, y que las personas escojan la primaria en la que votarán y el candidato de su preferencia. Como las listas de candidatos de las primarias no están definidas aún, el Comité de Opinión Pública del CEP no consideró adecuado incorporar preguntas para esa elección”.

Pamplinas. La respuesta es mucho más simple, a la vez que confirma el carácter manipulador de la encuestología chilensis: la inclusión de esas preguntas le habría hecho un flaco servicio al designio de los poderes fácticos, que el CEP integra, de llegar al 19 de noviembre con Piñera y Lagos en la papeleta presidencial.

La inclusión de esas preguntas hubiera mostrado a) que Guillier le gana a Piñera en segunda vuelta, b) que Guillier le gana a Lagos en todos los escenarios y c) que Piñera le gana a Lagos en segunda vuelta.

Por tanto, ese es un tinglado a ocultar, a la espera del paciente trabajo de los poderes fácticos, sea a través de su brazo comunicacional, o mediante la maquinaria de la vieja Concertación, orientado a barrenar la figura de Guillier, y a quitarle piso político, respectivamente.

El tiempo de las máquinas

De manera coincidente, el mismo día de la publicación de la encuesta CEP, la página web de Radio Biío Bío ofrecía el reportaje La cuestionada figura tributaria que utilizó Alejandro Guillier durante 20 años en la TV, en la que poco menos lo acusa de elusión tributaria, por haber utilizado la figura de una empresa de inversiones para firmar sus contratos en televisión, sin parar mientes en que ese ha sido, hasta niveles superlativos, el sistema utilizado por Piñera para evadir impuestos, al punto que en virtud del caso Exalmar, se tuvo conocimiento que alrededor del 80 por ciento de sus activos están en el paraíso tributario de Islas Vírgenes; asunto que radio Bío Bío ha mantenido bajo un manto de púdico silencio.

Ejemplo de lo segundo lo proporcionó Genaro Arriagada, hoy en un discreto segundo o tercer plano político, pero no por ello menos representativo de lo más retrógrado y oscuro de la vieja Concertación, en la cual se desempeñó como Ministro Secretario General de la Presidencia del Gobierno de Eduardo Frei Ruiza Tagle.

En un foro de radio Cooperativa, anticipó un escenario de «feroces choques internos» en la Nueva Mayoría, conducentes a su propia destrucción, si es que, producto del proceso político, termina siendo el senador independiente Alejandro Guillier su candidato presidencial en los comicios de noviembre:

«Si no hay un candidato ni socialista ni PPD ni democratacristiano y va a ser Guilier la carta presidencial, yo casi apostaría doble contra sencillo que la Nueva Mayoría va a estallar. Lo he dicho hace mucho tiempo: creo que vamos camino a un desastre».

Fundamentó esa reedición de la campaña del terror en antecedentes más bien peregrinos:

«En la historia de la Concertación y de la Nueva Mayoría todos los presidentes han sido personas con muy fuertes enclaves en los partidos políticos. Patricio Aylwin, Eduardo Frei, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet eran todos militantes de partidos, pero hoy los aspirantes del bloque, salvo Lagos, no alcanzan al 1 por ciento. Son los casos de José Miguel Insulza, Jorge Tarud y Fernando Atria. Tampoco marca ningún democratacristiano en ese cuadro»,

Parece evidente que Arragada se quedó en el pasado, y no ha sabido leer el descrédito de la forma de hacer política que él encarna, porque insistió:

«Me parece a mí que si Guillier llega a la papeleta va a provocar una situación muy compleja. Yo no estoy hablando como partidario de nadie, pero para que Guillier sea candidato el PPD o el PS tienen que haber rechazado a Lagos, y rechazar al padre fundador del PPD o rechazar al líder más significativo del Partido Socialista, que es Lagos, no es gratis. Eso va a tener consecuencias internas muy graves y dramáticas. Yo no estoy diciendo lo que yo quiero, estoy diciendo lo que, a mi juicio, va a pasar, porque los choques internos, las acusaciones entre los partidos van a ser muy feroces. Esto no es gratis».

O sea, Lagos o el caos.

Sáaaaaaa….

El peso de la necesidad

En el mismo foro se encontraba Juan Andrés Lagos, miembro de la comisión política del Partido Comunista, quién discrepó de la catastrofista interpretación de Arriagada:

«Yo no soy para nada pesimista. Creo que es compleja la situación, pero no veo el escenario para la Nueva Mayoría frente a un callejón sin salida. Por el contrario. He estado en las conversaciones con Insulza, con Lagos, con Guillier, con Atria. Mi impresión es que, en los intercambios, todas las candidaturas presidenciales de la Nueva Mayoría –incluyo, desde el punto de vista programático, a la DC- han generado una sinergia que va enrielada en buen camino desde el punto de vista del programa. Hemos discutido mucho cómo acordar incluso el tema de los disensos, pero sobre la base de tener un camino común, un programa común y, por cierto, seguir avanzando en el proceso democratizador».

Lagos incorporó una nueva perspectiva al análisis:

«El triunfo de la Nueva Mayoría en las elecciones parlamentarias es tan importante como la candidatura presidencial del sector o, tal vez, más importante. Ese es un dato que hay que considerar, porque ninguno de los partidos de la Nueva Mayoría en este momento está en condiciones de generar una situación de fragmentación sin que se vea afectado a sí mismo y se vea afectado el conjunto también».

Sobre el escenario presidencial, agregó:

«En este momento, dentro de la Nueva Mayoría, el mejor aspectado es Alejandro Guillier, quién además muestra una tendencia al ascenso. En el caso de Piñera lo que está mostrando la encuesta CEP es casi un estancamiento, porque el rango de crecimiento es muy poco. Por lo tanto, estamos en una situación en que uno podría decir que si esta tendencia continúa y se trabaja bien, Alejandro Guillier debería ganarle a Piñera».

Reacciones a la carta

La presidenta del Partido Socialista, Isabel Allende, reconoció el estancamiento que han mostrado en las encuestas los candidatos a la presidencia Ricardo Lagos y José Miguel Insulza:

«Duele, uno quisiera que suban pero el propio ex Presidente Lagos lo dijo: trabajar más. Él tiene la convicción de que tiene ideas fuerzas que se las quiere plantear al país y, por lo tanto, está decidido a seguir trabajando en su línea. Me parece bien que la gente no haga la política sólo por encuestas»,

El presidente del Partido Radical, Ernesto Velasco, sostuvo:

«Sin duda que si uno mira y observa el proceso de crecimiento de Alejandro Guillier, es notable, pero este es un tema de un conglomerado y nosotros somos muy respetuosos de las propias definiciones que la centro izquierda va a tomar y reafirmamos nuestro compromiso con la primaria del 2 de julio».

La presidenta del partido, Carolina Goic, manifestó:

«Desde la Democracia Cristiana creo que hay más de un camarada que tiene una buena evaluación. Me alegro de eso. Incluso, en el caso personal, la disminución del rechazo cuando uno habla desde la actividad política, así que para nosotros hoy día esta encuesta nos entrega un dato y no modifica para nada el itinerario que tenemos trazado y las definiciones en materia presidencial».

Los presidenciables

Como es apenas natural, y conforme a su estilo, Marco Enríquez Ominami ocultó su fracaso en la crítica a los demás:

«En Nueva Mayoría no va a haber primarias amplias, sino una primaria entre Lagos y Guillier para garantizar sus cupos».

Sobre Guillier, su opinión fue particularmente canalla, a la luz de sus propios antecedentes:

«Desconfío mucho de la gente que, en un partido de fútbol, tiene la camiseta limpia o un médico que en un terremoto tiene el delantal blanco. Eso mismo me pasa con Guillier. Yo, por ejemplo, tengo la camiseta híper manchada, pero porque llevo siete años jugando un partido».

En cuanto a Lagos, manifestó:

«Si persevera con encuestas adversas es porque está convencido que puede ganar. Si Ricardo Lagos insiste es porque algo tiene preparado, ya que no se va a exponer a un bochorno. Creo que es una mala alternativa».

Anunció que no se va a rendir por encuestas más, encuestas menos:

«El resultado no es agradable, pero al mismo tiempo es normal. Si durante un año y medio te montan 23 acusaciones todas totalmente falsas, amplificadas y no respondes bien, y además te construyen un caso completamente artificial judicialmente, ¿por qué los chilenos debieran creer que soy una carta posible mientras no se despejen esa cantidad de sombras?. Ese asesinato, o intento, de imagen hoy día se expresa. A mí me parece que se va a aclarar, no me asusta. Si fuera por las encuestas no habría sido candidato nunca. Partí marcando 0,1, no es algo que me aterre. Creo que falta mucho».

Anunció que va como candidato a todo evento, por más que esté condenado a la marginalidad: si era malo hasta cuando era bueno, ahora, manchado con la corrupción, no se ve por dónde.

El senador independiente Alejandro Guillier, fiel a su descreto perfil, valoró con mesura los resultados de la encuesta CEP:

«Ratifican lo que ya hemos estado notando, que eso de recorrer Chile, de conversar con la gente, de escuchar sus problemas va dando frutos espectaculares, porque hemos ido avanzando y muy rápido en la aprobación ciudadana, según lo que la encuesta pide».

José Miguel Insulza, cuya postulación es un enigma, optó por bajarle el perfil a la encuesta CEP:

«No creo que estas cifras sean demasiado significativas. Son una foto de lo que está pasando. Ahora, si las tomamos de manera consistente, efectivamente el Presidente Lagos aparece relativamente estancado en las evaluaciones, eso es una realidad. Lo podrá cambiar o no, eso le corresponderá evaluarlo a su comando y a sus partidarios. Yo no lo voy a evaluar».

Sebastián Piñera no podía dejar pasar la oportunidad para vender humo:

«Representamos el camino de levantarnos, de ponernos de pie y volver a avanzar, del diálogo, de los acuerdos y de la unidad nacional, y representamos el camino de poner las prioridades y las necesidades de la gente, las pensiones, el empleo, los salarios, la seguridad ciudadana, la educación y la salud como las grandes prioridades del futuro gobierno».

Los chilenos no deben caer por segunda vez en el garlito, por cuanto Piñera representa, por antonomasia, el proyecto neoliberal, que atenta, precisamente, contra esas «grandes prioridades».

Las cuentas de la derecha

De manera pragmática, en la UDI dan por sentada la candidatura de Piñera. Así. el senador y hasta hace poco presidente del partido, Hernán Larraín, comentó:

«Si la decisión la UDI la tomara hoy día, la opción que elegiría sería apoyar a Sebastián Piñera. Hoy no solamente por la encuesta del CEP, sino que también por la de Adimark, queda muy claro que hay dos candidatos que están perfilados nítidamente, que son Sebastián Piñera y Alejandro Guillier. Los demás son nombres con mayor o menor respetabilidad o adhesión, pero muy lejos de tener posibilidades de aspirar a la Presidencia de la República».

A su turno, el presidente de Renovación Nacional, Cristián Monckeberg, manifestó:

«Los resultados de la CEP y la Adimark muestran que Piñera se consolida como la mejor carta para ser Presidente de Chile en los próximos cuatro años. Es responsabilidad de nuestra coalición organizar una buena primaria».

El ahora senador independiente y precandidato, Manuel José Ossandón, respiró por la herida:

«La Nueva Mayoría, que siempre es más inteligente la izquierda que el otro lado, abre las puertas para que todos compitan y no encapsulan una campaña solo en una persona tratando de bloquear al resto».

Mientras que el presidenciable ex UDI, diputado José Antonio Kast, amenazó de manera casi pueril:

«En los debates presidenciales se va distinguir claramente quién es quién».

Jorge Saint Jean, de Evopoli, partido que tiene como presidenciable a Felipe Kast, tampoco da por perdida la pelea:

«La carrera presidencial no se ha iniciado, más aún, Sebastián Piñera ni siquiera ha dicho que es candidato presidencial. Entonces decir que él va a ser el candidato de Chile Vamos, a mí me parece una inmadurez política de quienes lo hayan dicho en forma grave, porque en el fondo están dando por hecho que una persona tan seria como Sebastián Piñera está asegurada su participación y así no es.

No nos parece adecuado ir a trabajar en el programa de Gobierno de otro posible candidato presidencial. Nosotros el día 19 de enero vamos a entregar las primeras propuestas al país de un programa de gobierno que corresponde a nuestro candidato presidencial Felipe Kast. Cada uno tiene que ir preparando su propio programa presidencial para poder debatir las ideas. Este no es un partido único, no tiene que haber un programa único, buscando el mejor actor».

Chile Vamos fijó para marzo la inscripción de los pre candidatos a competir en primarias, proceso en el que ya anunciaron participación el diputado Felipe Kast,  el senador Manuel José Ossandón. independiente ex RN y el representante de RN, quien saldrá de una primaria interna, en la que ya está inscrito el senador Francisco Chahuán y a la que podría sumarse Alberto Espina dependiendo de la decisión del ex Presidente Piñera.

Toda una paja, porque todos saben que el candidato del «sector» es Piñera. No tanto porque les guste, sino porque, en tanto animales de poder, saben que es el único que les permite competir por uno de los pocos espacios que les falta.