Los diputados que cargan sus encuestas electorales a los fondos de la Cámara

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Un reportaje del estudiante de periodismo Pedro Pablo Ramírez, y publicado en el sitio Kilómetro Cero, reveló que entre 2012 y comienzos de 2014 el 63% de los sondeos, encargados por 25 legisladores, buscaron medir su posicionamiento en el panorama electoral y fueron financiados directamente con fondos de la Cámara. La UDI, RN y el PPD figuran como los partidos cuyas bancadas gastaron la mayor cantidad de recursos con este fin.

encuestaselectorales-230x230Informes archivados por la Oficina de Asesorías Externas de la Cámara de Diputados revelaron que 44 (63%) de las 70 encuestas que los diputados encargaron desde 2012 hasta comienzos de 2014 no tenían por objetivo ser un respaldo para las labores legislativas de los parlamentarios, pese a haber sido financiadas con dineros dispuestos para ese fin, según reveló un reportaje del estudiante de periodismo de la U. Católica, Pedro Pablo Ramírez, y publicado en el sitio Kilómetro Cero.

Los sondeos contemplaban preguntas sobre las posibilidades de reelección que tenían los parlamentarios, la intención de voto de su electorado, el posicionamiento de los competidores, entre otros. Para finarciarlos, la Cámara desembolsó un total de $137 millones 576 mil.

El Reglamento de Asesorías Externas que regula estas asignaciones parlamentarias indica que las asesorías externas deben asistir a la labor del diputado, respaldándolo en la confección de leyes, considerando estudios de expertos e incluso, a través de encuestas, las preferencias de sus representados respecto a distintos temas en materia legislativa. Sin embargo, el reglamento no contempla la realización de sondeos con fines electorales.

La diputada Andrea Molina (UDI) figura como la parlamentaria que encargó la encuesta de opinión electoral más cara, alcanzando un valor de $8 millones. Llevado a cabo entre el 2 de mayo y el 31 de diciembre de 2012, el sondeo midió la intención de voto hacia la diputada dentro de su distrito. Luego, en 2013, Molina repitió el ejercicio con dos encuestas y desembolsando un millón de pesos por cada estudio, financiados con recursos de la Cámara.

El diputado Romilio Gutiérrez (UDI), actual presidente de la Comisión de Ética de la Cámara Baja, es otro de los que encargó encuestas electorales. Fueron dos los sondeos encomendados por el parlamentario, cuyo valor ascendió a $10 millones.

Asimismo, otros 24 diputados encargaron encuestas electorales financiadas con recursos parlamentarios. Siete son de RN (Marcela Sabat, Cristián Monckeberg, René García, José Manuel Edwards, Germán Becker, Leopoldo Pérez y Pedro Browne, aunque este último ahora milita en Amplitud); seis son de la UDI (Jorge Ulloa, Mónica Zalaquet, Andrea Molina, Cristián Letelier, quien renunció a la UDI en agosto de 2013, Romilio Gutiérrez y Giovanni Calderón); tres son de la DC (Pablo Lorenzini, Fuad Chahín y Ricardo Rincón); dos son del PC (Lautaro Carmona y Guillermo Teillier); dos del PPD (Cristina Girardi y Ramón Farías); dos más son del PRSD (Fernando Meza y Alberto Robles), uno es del PS (Luis Lemus) y un último es de la Izquierda Ciudadana (Sergio Aguiló).

RN, la UDI y el PPD figuran como los partidos que más dinero hicieron desembolsar en encuestas electorales. El primero gastó $34.761.872; el segundo, $30.500.000; y el tercero, $20.692.000. En tanto, el PRSD gastó $9.372.000; el PC, $15.938.496; la DC, $14.762.000; el PS, $5.800.000; y la Izquierda Ciudadana, $5.750.000.

Por su parte, en 2013, el diputado Lautaro Carmona (PC) solicitó a la Oficina de Asesorías Externas que pagara un sondeo llamado “Estudio de opinión de la comuna de Copiapó, en relación a sus principales necesidades y problemáticas, su visión respecto a la elección parlamentaria y recepción que tiene sobre los distintos candidatos”. El estudio tuvo un valor de $4.850.000.

Pero así como el reportaje revela que los parlamentarios han recurrido a estas herramientas para dilucidar su futuro electoral, también da cuenta de sondeos que apuntan a esclarecer las posibilidades de los candidatos de sus partidos en otras elecciones, ya sean municipales o presidenciales.

Sergio Aguiló (IC), por ejemplo, solicitó en 2012 un sondeo de opinión con un costo de $3.750.000 donde no sólo se medían sus posibilidades electorales, sino también el panorama electoral de las elecciones municipales de ese año.