Ministro del Trabajo de Uruguay y su ‘generoso’ sistema de pensiones

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ernesto-murro_816x544Ministro del Trabajo de Uruguay y su ‘generoso’ sistema de pensiones: “Lo irresponsable es maltratar a la gente con mala seguridad social”

Ernesto Murro deslumbró con las particulares características del sistema de pensiones de su país, que asegura pensiones mínimas de US$ 317 y tiene un modelo mixto con fuerte presencia solidaria. En una extensa entrevista con El Mostrador Mercados, reconoce que necesitan nuevas vías de financiamiento en 20 años más, pero asegura que son responsables, que hacen reformas periódicas con participación social y que ni el crecimiento ni la inversión han sido afectados.

El ministro del Trabajo y Seguridad Social de Uruguay, Ernesto Murro, fue el exponente más requerido por los asistentes al seminario sobre sistemas de pensiones organizado por el Ministerio del Trabajo y Previsión Social de Chile, junto a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS).

Su presentación, de casi una hora, no dejaba de sorprender a los asistentes por el nivel de prestaciones que se otorga en dicho país y por las enormes diferencias con el sistema de seguridad social chileno.

Elevados niveles de cobertura, pensiones mínimas de US$ 317 y un modelo de seguridad social que integra salud, pensiones y beneficios laborales amplios, consolidados bajo un mismo paraguas de preeminencia estatal. Asimismo, un fisco presente en cada una de las áreas donde se juegan los derechos sociales, con una AFP estatal que convive con tres privadas, al igual que en servicios como telecomunicaciones y energía. Todo eso, con un país que ha crecido 5% promedio en los últimos diez años, con la excepción del último ejercicio en que se expandió 1%.

A Murro le sobran detalles y ejemplos de cómo su sistema de seguridad social y el sistema de pensiones en particular –con un modelo mixto pero con fuerte énfasis solidario– no ha dañado la inversión extranjera ni el crecimiento y, aún más, han logrado obtener niveles históricos de inversión foránea.

En su presentación, Murro deslizó lo que economistas en Chile podrían calificar como una política poco responsable, al afirmar que de aquí al 2035 deberán tener nuevas vías de financiamiento para tan generoso sistema de pensiones. “Lo irresponsable es maltratar a la gente”, afirma Murro, defendiendo la política pública uruguaya, cuyo modelo de pensiones ha sido analizado por el Gobierno chileno.

Murro se omite de opinar sobre Chile, pues no cree en las recetas, pero defiende sin tapujo lo que llama un proyecto de izquierda iniciado en 2005 y que posee niveles de participación de la población avanzados, afianzado por un coeficiente de Gini de los más bajos de la región, diametralmente distinto a nuestro país.

“Nuestro sistema, en primer lugar, es un sistema integrado al de protección social, en eso hacemos particular hincapié. Hay una presentación del Presidente de la República en 2007 que nos habla de la construcción de un sistema de protección social, de una construcción en la cual estamos, y es un proyecto en construcción donde se interrelacionan las distintas políticas públicas y los regímenes. Nosotros no pensamos el sistema de pensiones sin pensar en el sistema de salud o el régimen de seguro de paro o de cesantía, con el régimen de accidentes laborales o régimen de licencia por maternidad y paternidad o en licencia por enfermedad. Esa es nuestra concepción, basada en que queremos un país moderno con un rol del Estado fuerte, con crecimiento económico, pero que tenga justicia social. Y no solamente reducción de la pobreza, que en eso estamos casi todos de acuerdo, sino en la redistribución de riqueza, respecto de la cual solo algunos lo planteamos».

Asimismo, añade: «¿Qué hemos visto en estos 11 años en que la izquierda gobierna el país? Que Uruguay, el Frente Amplio, ha tenido crecimiento económico y mejoras sociales. Hay países que han crecido igual o más que nosotros y no han tenido redistribución. En Uruguay la negociación colectiva de trabajadores, empresarios y Gobierno es obligatoria por rama de actividad. Y no ha afectado el crecimiento. Además, estamos en una carga tributaria de 30% del PIB y nada de eso, incluyendo un fuerte aporte en salud y pensiones, ha impedido crecimiento ni inversión extranjera ni desarrollo del país».

Y puntualiza: «Somos uno de los países que proporcionalmente recibe más inversión extranjera de la región (casi 20% del PIB, cifra histórica), somos el mayor exportador de software, tenemos la más alta conexión a Internet. Es un Gobierno de izquierda con políticas sociales y no ha alejado a los inversores. El Presidente viajó ahora a Washington con empresarios y estos elogiaron la política económica de Uruguay».

-¿Cómo han hecho para lograr ese equilibrio de protección social con crecimiento?
-Los empresarios han tenido ganancias. El Banco Mundial publicó un informe donde dice que de ese 5% de crecimiento promedio, la mitad fue por mejoras en productividad y eso es beneficio para los empresarios. Hemos diversificado mercados, exportamos a más de 160 países y nuestro ingreso per cápita es uno de los más altos de la región, en torno a US$ 17 mil.

-Chile está cerca de eso.
-Pero nosotros somos el país menos desigual. El índice de Gini es de 0,3 y pico, y la pobreza porcentual es menos de 6%.

-¿Cómo han logrado el apoyo de lo empresarios?
-El diálogo social es una esencia del país y tenemos de los primeros indicadores de democracia. En ese marco hablamos de sistema de protección social. Yo he hablado con dirigentes de AFP en Chile y les he dicho, he señalado, que soy crítico del sistema de AFP, pero les digo: ‘Si yo fuera ustedes (pensaría que) sería bueno que tuvieran incentivos inmediatos para que al trabajador le interese más cotizar’. En Uruguay el trabajador aporta a las pensiones y salud, pero al hacerlo tiene derecho a seguro de desempleo, salud, licencias por maternidad, etc. No paga por esas otras coberturas, pero tiene derecho porque cotiza.

-Han legitimado el sistema frente a la gente.
-Y lo otro es el rol del Estado. Excepto Cuba, somos el país más estatista de América Latina. El principal banco de Uruguay es el de la República. Hay AFP, pero la principal es estatal. Están Movistar y Claro, pero la principal es estatal. La energía eléctrica es estatal, el agua es del Estado.

-¿La calidad del servicio no es baja? ¿No es inferior a otros países como Chile?
-Compárenlo. Pero la gente opta por el servicio estatal.

-¿Es más barato?
-Porque el Estado llega a todos lados, porque a los privados no les interesa llegar a lugares lejanos. Y, en el caso de las pensiones, el Instituto de Seguridad Social es tripartito, administra el régimen mixto, los trabajadores se afilian al Instituto, el que recauda cotizaciones para el régimen solidario y el de capitalización, después pone la plata en cuentas individuales, fiscaliza y controla. Las AFP en Uruguay no se quejan de eso.

-¿Cuánto ganan las AFP en Uruguay?
-Más que en Chile. Porque cobran más comisión, pero hacen menos trabajo.

-Usted dijo que al 2035 deben ver cómo financian el sistema de pensiones. Eso en Chile sonaría anómalo si lo dijera la ministra del Trabajo o el titular de Hacienda.
-Nosotros lo decimos porque somos nosotros los que lo hacemos.

-¿Pero cuál es la lógica con que funciona el financiamiento?
-Con que las reformas deben ser periódicas y es lo que venimos haciendo. En 2009 hicimos una reforma, en 2014 hicimos otra y ahora pensamos hacer otra.

-Si estuviera en Chile, los privados dirían que no hay certidumbre jurídica al no tener financiado por un período más largo el sistema.
-Uruguay es destacado en el mundo por su certeza jurídica, estamos primeros en Estado de derecho en América Latina. O sea, que la cosas cambien no da incerteza, el tema es que esos cambios se hagan en un régimen democrático y con participación social.

-¿No le parece irresponsable esa idea de ‘ir viendo’ de qué forma se hace para financiar el sistema?
-Es tremendamente responsable. Lo que sí es irresponsable es maltratar a la gente con mala seguridad social. Eso es irresponsable.

-¿Diría que en Chile hay irresponsabilidad con la población por el nivel de la pensiones?
-Yo no me meto en Chile. Chile deben resolverlo los chilenos. La principal crítica que hago es que en los 90 se nos daba receta para que todos los países hiciéramos lo mismo, así es que el gran aprendizaje es que no hay más recetas, cada país debe construir su sistema de acuerdo a su realidad.

-En Chile se plantea la posibilidad de elevar cinco puntos porcentuales la cotización con cargo al empleador y que vaya a un fondo solidario redistributivo y no a las cuentas individuales de los afiliados, que son manejadas por las AFP, las cuales critican esta medida.
-Eso deben resolverlo los chilenos.

-¿Pero cómo lo ve, considerando la experiencia con las empresas en Uruguay?
-Se lo digo de otra forma: Argentina bajó el aporte patronal a la mitad y no aumentó el empleo.