Sernapesca Provoca Escándalo en el Mar

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Más de tres  mil pescadores artesanales y los armadores de unas 200 lanchas de la flota del jurel de la Región del Biobío sufrieron lo que califican de burla del Sernapesca, en plena madrugada de este sábado, cuando estaban en área de pesca, situación que provocó tensión, incertidumbre y millonarias pérdidas económicas.

Lo ocurrido está siendo analizado por la directiva de la Federación Regional de Pescadores Artesanales y Ramas Afines, Fedepes, que tiene afiliados entre los afectados por la situación.

Por resolución del Sernapesca se estableció una cuota de jurel de 6.529 toneladas para el sector artesanal, para ser capturadas en el área de la Octava Región, entre enero y septiembre de 2017.

En esas circunstancias la flota artesanal de jurel comenzó a operar el mismo 1 de enero a distancias de entre 16 y 20 horas de navegación de puerto base, en los alrededor de isla Mocha.

La noche del viernes a sábado no menos de 200 embarcaciones estaban en zona de pesca y las tripulaciones descansando, preparándose para trabajar,  porque estos días el jurel ha aflorado de día.
Pasadas las 12 de la noche el Sernapesca despachó por correo electrónico un documento ordenando suspender la extracción de jurel a las  4 horas de este sábado, advirtiendo que la medida sería controlada mediante el sistema de posicionador satelital.

En palabras de uno de los pescadores afectados, tripulante de una de las lanchas, Abraham Briones:

”Fuimos motivo de burla. La autoridad sabe que en zona de pesca y en alta mar hay áreas ciegas en que no hay cobertura ni de teléfono ni de internet. Estábamos descansando para empezar a trabajar en el día y alguien se entera y nos alertamos e informamos. Con tremendas inquietudes y descontento comenzamos a regresar porque era una ley y hay que cumplir. Así, cuando habíamos navegado como seis horas algunas lanchas, ocho horas otras, nos enteramos que tipo 3 de la mañana el Sernapesca había sacado otra resolución dejando sin efecto la primera y que se podía pescar hasta las 24 horas del sábado. Pero ya era imposible volver, otra vez,  a zona de pesca. Teníamos 12 horas en promedio de navegación inútil, ya no se alcanzaba a navegar para trabajar. Esto, realmente es una vergüenza, la autoridad está ahí para ser precisa y formal “.

Sara Garrido, dirigente de Fedepes calificó lo ocurrido como fruto de una irresponsabilidad del Sernapesca; insólito que emita resoluciones a las 12 de la noche y tres de la mañana, sabiendo que los pescadores tienen nula o escasa cobertura de teléfono e internet y están descansando a esa hora. Es una negligencia, afirmó, y fue más lejos evaluando que advierten un afán de perjudicar al pescador artesanal:

“Cómo es posible que provoquen esto cuando los pescadores se están esforzando por conseguir esa bajísima cuota que es apenas el 10% de la cuota total. El 90 % de la cuota de jurel es para la industria,  ahí tenemos lo “ganado” con la Ley Longueira. Es injusto, es impresentable”.

La dirigente subrayó la enorme diferencia entre la cuota industrial y la artesanal e hizo notar que si el Sernapesca pensaba que se podría sobrepasar la cuota de 6.529 toneladas pudo evitar todo el grave problema que ocasionó registrando el tonelaje y descontando del resto de la cuota que les queda para el segundo período a los pescadores.

Paola Poblete, también dirigente de Fedepes, y de pescadores lotinos, criticó ácidamente lo ocurrido indicando que la autoridad sabe que el jurel se pesca a promedios de  20 horas de navegación, en una travesía terrible, con surazos, con mar abierto, con corrientes.

Las lanchas van prácticamente navegando debajo del agua y en esa situación, algunas se van a pique, y en esas circunstancias, criticó, juegan con los pescadores, no toman en cuenta su sacrificio y sus necesidades, no toman en serio a los pescadores artesanales, les hacen perder días de esfuerzo y gastos en vano. Realmente esto es impresentable, dijo.

Briones agrega que entre las dudas que tienen y por las que exigirán explicaciones al Estado está cómo se habría agotado tan pronto la cuota en circunstancias que había poco les habían informado que quedaban 2.500 toneladas y además que el Estado, el gobierno, el Sernapesca asuman su responsabilidad del daño causado.

Informa que muchas lanchas rompieron redes o tuvieron problemas de motor por la prisa de llegar a zona de pesca ya que esperaban ganar algo en lo que  se veía como una mini temporada dada la baja cuota.

El Estado debe indemnizar,  hay millonarias pérdidas. Sólo en petróleo, para navegar 12 horas una lancha gasta mil 200 litros, otras mil 500 litros.

La indignación de los pescadores es mucha, advirtió, y de ninguna manera soportarán ser las víctimas de una “curiosa” actitud del Sernapesca que, de madrugada, escribe con la mano y borra con el codo resoluciones.