¿Trabajaríamos mejor con una semana laboral más corta?

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En diversos sectores del mundo se está discutiendo la posibilidad de acortar la semana laboral a cuatro e incluso tres días. ¿Podría esta medida mejorar la productividad y el bienestar de los trabajadores?

2014-08-28-3266URW1441Imagen: Gojko Franulic

Pocas veces nos cuestionamos cosas que fueron establecidas hace tanto tiempo que ya ni se sabe cuándo comenzaron a funcionar así. Una de ellas es la duración de la semana laboral, porque para hablar de su creación hay que remontarse hacia 4.000 años atrás, cuando los Babilonios crearon la estructura de la semana como la conocemos.

Ellos creían que habían siete planetas en el sistema solar y este número era tan poderoso en su pueblo, que crearon la semana alrededor de este número de la suerte. Su semana de siete días basada en los planetas se expandió hacia Egipto, Grecia y eventualmente, Roma. Y finalmente, la semana de siete días ya estaba firmemente arraigada en el calendario occidental alrededor de 250 años de que Cristo naciera.

En el siglo XIX algunos británicos usaban el séptimo día para salir más que para descansar y comenzó el fenómeno del «Lunes Santo» en donde muchos no llegaban a trabajar para recuperarse de la juerga del día domingo.

Alrededor de 1879 se comenzó a usar el término «fin de semana» en Occidente, haciendo referencia a cuando los trabajadores dejaban sus hogares al final de su semana de trabajo (en la tarde del Sábado) para pasar esa noche y el domingo con amigos a la distancia.

Por lo mismo los días de descanso fueron mutando, pero se necesitaron décadas para que el Domingo, por ejemplo, fuera un día de descanso completo. Casi un siglo después, seguimos con casi la misma rutina: un sábado semi-trabajado y un domingo de descanso absoluto. Eso sí,

la mayoría soñamos con tener más días de descanso y menos de trabajo.

Pero si eso fuera así, la economía estaría en problemas

¿no es verdad? Aparentemente, no.

Últimamente, algunas personas han planteado los posibles beneficios que podríamos obtener de una semana más corta. Estos son los argumentos de quienes querrían acabar con la semana que conocemos.

Mayor rendimiento y productividad

Según un estudio publicado en el American Journal of Epidemiology, que estudió las horas de trabajo y las funciones cognitivas, quienes trabajan 55 horas a la semana, tienen peor rendimiento en pruebas mentales que quienes trabajan 40 horas a la semana.

Algunos empresarios concuerdan con esta teoría. Larry Page, de Google por ejemplo, ha declarado que

una semana de cuatro días podría incrementar la productividad

 y a pesar de que no lo ha aplicado 100% en su propia empresa, es un tema que, asegura, está evaluando.

«A la mayoría de las personas les gusta trabajar, pero también les gusta pasar más tiempo con sus familias o llevar a cabo sus propios intereses. Esa sería una forma de lidiar con el problema, si tienes una manera coordinada de reducir la semana laboral», aseguró.

Jason Fried, CEO de Basecamp, una empresa de software, aseguró en esta columna del The New York Times que sus empleados trabajan cuatro días, 32 horas a la semana por medio año. «Cuando tienes una semana laboral comprimida, tiendes a enfocarte en lo que es importante. Restringir el tiempo aumenta el tiempo de calidad», escribió. «Se hace un mejor trabajo en cuatro días más que en cinco»; concluye desde la experiencia propia.

Según este artículo de The Atlantic, una semana laboral de cuatro días también podría aumentar la moral y el bienestar. El Presidente de la Facultad de Salud Pública de Inglaterra aseguró al Daily Mail que este tipo de semana podría ayudar a reducir la presión sanguínea y incrementar la salud mental de los empleados.

Algunas empresas están usando este mecanismo para atraer a nuevos talentos. Como la plataforma de educación online TreeHouse, que implementó una semana de cuatro días para atraer a más trabajadores, lo que ha contribuido también a su crecimiento.

El magnate mexicano de las telecomunicaciones, Carlos Slim, es aún más extremo y ha propuestoque una semana laboral de tres días, pero con una carga horaria de 11 horas diarias, podría generar más empleo y productividad.

«Con tres días de trabajo se tendrá más tiempo para el esparcimiento,  mejorar la calidad de vida», aseguró este año.

Por supuesto, aún hay que revisar las implicancias económicas que tendría para un país en desarrollo como el nuestro, establecer este tipo de horarios. Pero podría ser el primer paso para que las empresas implementen al menos, más estrategias y propuestas para que sus empleados tengan un mayor flexibilidad y así incrementar su bienestar y también su productividad.

¿Crees que la semana laboral debería ser de cuatro días?